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¿Qué harían con la pobreza?

Guillermo Knochenhauer

 

Una de las cuestiones fundamentales que tendrían que exponer
los aspirantes a encabezar el próximo gobierno, es ¿qué harían contra la
pobreza? La posición ante ese problema define, como pocos, la línea ideológica
y política de quien responda.

Cada vez hay más pobres en México, fenómeno que el gobierno
de Calderón atribuye al pasado y a factores ajenos. Entre 2008 y 2010, la
pobreza patrimonial y alimentaria aumentó de 47.4 a 52.3 por ciento de las
familias (casi 58 millones de personas).

Conforme a la Ley General de Desarrollo Social, la medición
de la pobreza considera, además del ingreso, el acceso a servicios de educación,
salud y seguridad social. Algunos de estos factores mejoraron para los muy
pobres, lo que explica que la población en pobreza extrema disminuyera de 10.6
a 10.4 por ciento en los mismos años. Son 11.7 millones de compatriotas.

En la agenda de los presidenciables, la pobreza puede ser un
asunto importante pero secundario, como lo es para la derecha. Eso lo ratificó el
gobierno actual con las decisiones que tomó ante la crisis económica de 2009.

Su preocupación primordial ante esa severa caída de las
actividades productivas y del empleo, fueron las finanzas públicas y su
estabilidad. Para compensar la baja de ingresos fiscales provocadas por la
menor actividad económica general, el gobierno no tuvo mejor ocurrencia de
aumentar impuestos y posponer sus inversiones en infraestructura.

El resultado lógico fue que se magnificó la recesión y sus
consecuencias, como la pérdida de empleos e ingresos entre la población y por
supuesto, la pobreza en los hogares.

Otra cosa habría sucedido si en vez de esas medidas se
hubiera reorientado el gasto público corriente a fines productivos y alentado fiscalmente
las inversiones privadas, que es lo que un gobierno inteligente, inclusive de
derecha, hubiera hecho.

La política de
estabilización macroeconómica con cargo a la economía real, ha empobrecido la
planta productiva y el perfil de la fuerza laboral que ocupa. Según el INEGI,
en junio pasado, del 100 por ciento de los desocupados, 37.2 por ciento eran
personas con estudios de preparatoria y universidad, cuando apenas el año
pasado esa proporción era de 33.82 por ciento.

Menos empleos y de menor calidad, hacen que se deprecien los
salarios en todos los niveles de ocupación y que la movilidad social sea regresiva
-hacia la pobreza-, factor detonante de tensiones políticas y sociales.

En el espectro de la izquierda hay variantes muy
significativas en el tratamiento de la pobreza. Para unos, la pelea consiste en
elevar el presupuesto de los programas de asistencia social; para otros, sin
menospreciar la importancia de la asistencia para mitigar la pobreza en el
corto plazo, la tarea consiste en sentar las bases, sobre todo políticas, de
una mayor equidad económica.

Para éstos, el problema no es la pobreza sino la desigualdad.
La pobreza puede disminuir por efecto del crecimiento económico, sin que mejore
la distribución de la riqueza, que es lo que en realidad afecta las relaciones
sociales. La desigualdad se reproduce de manera automática y ampliada, a menos
que se le opongan políticas contrarias a la concentración de la riqueza.

Marcelo Ebrard ha hablado de la pobreza como el principal
problema de México, pero hay que exigirle precisiones teniendo presente que
políticos de seudo izquierda, centros indefinidos y hasta derechas moderadas, aluden
a la pobreza para enmascarar la desigualdad, que es el tema sustancial.

La igualdad necesaria
es “igualdad de oportunidades” y de resultados en educación, salud,
alimentación y trabajo. Igualar esas condiciones implica enfrentar la concentración
del ingreso en grupos minoritarios para moderarla. De eso se trata la crisis
política de Estados Unidos, que en México ha faltado quien lo intente siquiera,
desde Lázaro Cárdenas.

Ese cambio de fondo, sin embargo, es indispensable para
salir de lo que el propio Banco Mundial analizó hace algunos años como “La
trampa de la desigualdad y su vínculo con el bajo crecimiento en México”,
documento en el que se demuestra la relación entre las estructuras de la
desigualdad y las políticas de gobierno en México.

De los personajes del espectro político, quien ha planteado
una alternativa para cambiar el viciado statu quo que priva en México con
políticas de gobierno que permitan crecer y distribuir mejor, es Andrés Manuel
López Obrador, pero él atemoriza a los grupos privilegiados y no ha convencido a
las clases medias, ni se le conoce un equipo de personajes cercanos de respeto con
los que pudiera hacerse cargo del gobierno.

knochenhauer@prodigy.net.mx

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Datos Personales

Guillermo Knochenhauer es:

• Profesor de asignatura por oposición, Sociedad y Estado en México I y II, Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, UNAM.

• Licenciado en Sociología y Maestro en Historia.

• Analista en sociología rural.

•Colaborador semanal del diario El Financiero, sección Opinión como analista de asuntos políticos.

•Colaborador semanal del diario La Jornada Morelos, sección Opinión.

Libros

• Coautor del libro "México Hoy", coordinado por Enrique Florescano y Pablo González Casanova, Editorial Siglo XXI (1979)

• Coautor del libro "Por una Nueva Política Alimentaria", coordinado por Gustavo Esteva, (1984). Editorial Opción, S.C. (1984)

• Coautor del libro "El Impacto de la TV en Cinco Comunidades Vírgenes de México", UNAM UNICEF, México 1984, publicado a partir de la investigación sobre Publicidad Televisiva y Cultura Alimentaria, realizada por acuerdo interinstitucio¬nal para UNICEF.

• Coautor del libro "El Sector Social de la Economía, una Opción ante la Crisis, coordinado por Armando Labra y el Dr. Pablo González Casanova. Editorial Siglo XXI, México 1989.

• Autor del libro "Organizaciones Campesinas, Hablan Diez Dirigentes". El Día en Libros-IEPES, México, 1990.

• Coautor del libro "Nueva Estrategia de Desarrollo", Instituto de Investigaciones Económicas, UNAM, 2011.

• Autor de Educación, Productividad y Empleo, publicación mensual y compendio anual del Fondo Mexicano para la Educación y el Desarrollo, A.C. entre los años de 1996 a 2003.

• Es autor de una veintena de ensayos en revistas especializadas, como la Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales, de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, UNAM, la Revista del Colegio, del Colegio Nacional de Ciencias Políticas y Administración Pública y la Revista y la Revista Comercio Exterior, del Banco Nacional de Comercio Exterior. También ha publicado decenas de ensayos en las revistas Nexos y Este País.

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