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Alternancia PRI/PAN y el dogma neoliberal

El PAN espera levantarse de su desastre electoral apoyando las iniciativas de Enrique Peña Nieto ante el Congreso. No les costará trabajo colaborar, porque comparten intereses.

Si hubo doctrina que alguna vez diferenciara al PAN del PRI, el pragmatismo con que los azules abrazaron el poder la hizo imperceptible.

La diferencia que el electorado percibe entre unos y otros, se reduce a la mera habilidad y eficacia del PRI para gobernar. En la alternancia, PRI y PAN no son alternativos: su mayor diferencia es el nivel de eficacia.

Pero eficacia, como argumentamos en nuestra colaboración anterior, no significa buen gobierno. Todo depende de a quien se trata de beneficiar.

Puede anticiparse que Peña Nieto seguirá los dos principios elementales con que el PRI y el PAN han gobernado durante los últimos 30 años: las recetas del “libre mercado” y el consecuente apego a la economía y a la geopolítica de Estados Unidos.

El dogma neoliberal se lo impusieron los países más competitivos a los que no lo son, como el nuestro, para que les abrieran su economía a inversiones y comercio.

Así perdimos la Corona, me refiero a la cerveza, y antes Aurrerá absorbida por Wall Mart y los bancos salvo Banorte, que deciden todo desde el extranjero sobre nuestro ahorro, y miles de casos más, no tan visibles al público por estar insertados en las cadenas productivas.

En tal apertura no puede haber reciprocidad por la diferencia de competitividad y capacidad exportadora de valor agregado que hay entre países industrializados y “emergentes”.

Bimbo, Cemex, Femsa, América Móvil y pocas más son casos de excepción de empresas nacionales con tecnología que les permite competir en valor agregado en el mundo. Casi todo el resto de las exportaciones de México está a cargo de inversiones extranjeras.

Para lo que ha servido la apertura es para que las trasnacionales más eficientes se apropiaran o desplazaran a las empresas de países menos competitivos. Ha sido la forma de abrir espacios de rentabilidad a los capitales transnacionales, urgidos de encontrarlos por la crisis productiva y financiera que dura ya más de treinta años.

Abiertamente comprometido con la “libertad” de los mercados a pesar de las diferencias de competitividad, Peña Nieto intentará realizar lo que no consiguió el gobierno de Calderón en “reformas estructurales”.  Dos ejemplos: el más obvio es la apertura de la industria petrolera a las inversiones privadas, que dado lo que ya se ha hecho en esa materia, significa que se le ceda a los participantes algún control sobre el crudo.

La reforma constitucional inevitable tendría que conseguirla Peña construyendo acuerdos entre las tres principales fuerzas del Congreso, si el PAN no se entrega sin más al PRI gobierno.

El otro ejemplo es la reforma laboral. No olvidemos que estamos en medio de una crisis global que entre otras cosas, implica un bajo crecimiento económico en casi todo el mundo, con un crecimiento aún menor del empleo y de los salarios.

Mucho antes del estallido de la burbuja financiera, la mayor preocupación de los gobiernos era el bajo crecimiento del empleo. Entonces se inventó en Europa que flexibilizando la contratación de trabajadores y sobre todo, facilitando y abaratando los despidos, se crearían más empleos.

Lo único que se consiguió fue abatir los salarios en términos reales y elevar la ansiedad de los trabajadores, sabedores que pueden perder su puesto de trabajo sin mayor trámite.

En México la situación es mucho peor, debido a que la política neoliberal ha reducido los salarios reales para compensar el bajo nivel tecnológico de la productividad empresarial y el alto costo de servicios monopólicos que reducen la competitividad de la economía.

Hace poco el Presidente Calderón anunciaba orgulloso que la fuerza laboral en México ya es más barata que en China. La política consecuente tendría que revalorar los costos laborales para fortalecer el mercado interno. Es lo que está haciendo China ante la crisis.

El PAN y el PRI habían llegado al acuerdo en la actual legislatura, de reformar la ley laboral para abaratar la nómina de las empresas. El PAN insistió al principio que se transparentara la vida sindical, tema abandonado tras el veto del PRI.

El riesgo claro es que se apruebe una reforma laboral que afecte a los trabajadores y proteja a las cúpulas de algunos de sus más arcaicos sindicatos.

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Datos Personales

Guillermo Knochenhauer es:

• Profesor de asignatura por oposición, Sociedad y Estado en México I y II, Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, UNAM.

• Licenciado en Sociología y Maestro en Historia.

• Analista en sociología rural.

•Colaborador semanal del diario El Financiero, sección Opinión como analista de asuntos políticos.

•Colaborador semanal del diario La Jornada Morelos, sección Opinión.

Libros

• Coautor del libro "México Hoy", coordinado por Enrique Florescano y Pablo González Casanova, Editorial Siglo XXI (1979)

• Coautor del libro "Por una Nueva Política Alimentaria", coordinado por Gustavo Esteva, (1984). Editorial Opción, S.C. (1984)

• Coautor del libro "El Impacto de la TV en Cinco Comunidades Vírgenes de México", UNAM UNICEF, México 1984, publicado a partir de la investigación sobre Publicidad Televisiva y Cultura Alimentaria, realizada por acuerdo interinstitucio¬nal para UNICEF.

• Coautor del libro "El Sector Social de la Economía, una Opción ante la Crisis, coordinado por Armando Labra y el Dr. Pablo González Casanova. Editorial Siglo XXI, México 1989.

• Autor del libro "Organizaciones Campesinas, Hablan Diez Dirigentes". El Día en Libros-IEPES, México, 1990.

• Coautor del libro "Nueva Estrategia de Desarrollo", Instituto de Investigaciones Económicas, UNAM, 2011.

• Autor de Educación, Productividad y Empleo, publicación mensual y compendio anual del Fondo Mexicano para la Educación y el Desarrollo, A.C. entre los años de 1996 a 2003.

• Es autor de una veintena de ensayos en revistas especializadas, como la Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales, de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, UNAM, la Revista del Colegio, del Colegio Nacional de Ciencias Políticas y Administración Pública y la Revista y la Revista Comercio Exterior, del Banco Nacional de Comercio Exterior. También ha publicado decenas de ensayos en las revistas Nexos y Este País.

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