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Antonio Delhumeau

Guillermo Knochenhauer

 

La
filosofía no ha conseguido esclarecer la existencia de una esencia humana. La
cuestión es si somos resultado de una serie de factores externos o si, a pesar
de nuestras diferencias de tiempo y lugar, historia y cultura, tenemos algo que
podríamos considerar una naturaleza humana común.

La dificultad
para identificar las que pudieran ser cualidades intrínsecas al ser humano, es
la influencia del entorno, en especial lo que tiene que ver con la ambición de poder
y el afán de control sobre los otros.

Por
ejemplo, vale considerar que el deseo de posesión es una característica común a
las personas, pero ¿es consustancial al ser humano o es una inclinación cultural,
aprendida?

En
el afán de propiedad radican causas de conflicto que vuelven a plantear la
cuestión: ¿es la conflictividad una cualidad esencial del ser humano, o es la
estructura social y su historia la que condiciona ese rasgo común a la inmensa
mayoría de las personas en distintos tiempos y lugares? El afán de poder sobre
los otros, ¿es innato o aprendido?

El asunto
trasciende a la filosofía. Un concepto certero de la naturaleza humana permitiría
vincularlo con una noción ideal de sociedad, en la que fuera posible la
propuesta de Antonio Delhumeau: transformar la incertidumbre y ansiedad
en una nueva confianza básica para detener las tendencias hoy dominantes a la
destructividad.

Estamos destruyendo la solidaridad como elemento esencial
del tejido social, hemos despojado a la juventud de expectativas alentadoras y abusamos
de la naturaleza al grado de tener en riesgo sus equilibrios básicos. La motivación
humana hoy prevaleciente al menos no frena las acciones auto destructivas.

Entender
las motivaciones del ser humano y diferenciar las que son propias de su
naturaleza de aquellas culturalmente determinadas, es necesario para emprender
la construcción de nuevos pactos y estructuras sociales que permitan el
desarrollo pleno de las cualidades intelectuales, emocionales y espirituales de
la humanidad.

En
una sociedad ideal, cada persona desplegaría su libertad, su creatividad y sus
energías lúdicas y eróticas con plena conciencia de su ser que lo diferencia de
los otros y lo vincula al grupo familiar, a los más amplios de la sociedad y de
la nación, y a la naturaleza.

Antonio
Delhumeau Arrecillas cubre parte de la deuda de la filosofía con el
esclarecimiento de una esencia humana; lo hace con su libro póstumo “La Razón
Apasionada”, publicado en agosto por la Facultad de Ciencias Políticas y
Sociales de la UNAM, institución en la que estuvo a punto de cumplir cuarenta
años de labor docente cuando murió el año pasado.

La
noción de lo humano, en construcción, igual que la de una sociedad ideal, tendrá
que incluir la Razón Apasionada que Delhumeau elabora desde su biografía personal
e intelectual; en ésta destacan Leibniz, Kant, Hegel, Nietzsche,
Bergson, Freud, Husserl y otros filósofos. Delhumeau propone la Razón
Apasionada como la síntesis de lo lúdico-erótico-creativo-exploratorio
trenzado con la razón.

La pasión pura -separada de la razón- es
perturbadora, dice Delhumeau, “es una falta del juicio de realidad, la
entrega a emociones dislocadas”, mientras que la razón pura es el cálculo
frío del desorden y de la incertidumbre por parte de los conceptualistas formales.

Las resistencias a la autoafirmación de una Razón
Apasionada, dice Delhumeau, se articulan en una pasión insaciable por el poder de
controlar a otros. No es un “impulso vital originario, de primera y
espontánea intención”.

El ansia de poder se origina si al tomar conciencia
de su existencia diferente a la de la madre, en el primer año de vida, la
persona no recibe de ella la seguridad amorosa básica; entonces, se atrofia la
conciencia del hijo como un ser diferente a ella y más tarde, su conciencia de
“sí mismo y del otro”, lo que dificultará su integración a la familia que debe nutrirlo
de amor, a una sociedad de la que necesita recibir reconocimientos de
significación múltiple y que hoy se han reducido al éxito medido por el dinero
y a la naturaleza, en la que puede percibir armonía.

La frustración de esas certezas induce al afán insaciable
de controlar a otros, “que ya no es un flujo vital espontáneo”; no es
un elemento constitutivo de la naturaleza humana como si lo serían lo
lúdico-erótico-creativo-exploratorio trenzado con la razón para integrar la
Razón Apasionada.

Tras el recorrido por el que Antonio Delhumeau nos
lleva en su libro, aparece la recuperación de nuestra integralidad como seres
humanos, sin la fragmentación por todo lo que es sustituto artificial de la
Razón Apasionada.

knochenhauer@prodigy.net.mx

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Datos Personales

Guillermo Knochenhauer es:

• Profesor de asignatura por oposición, Sociedad y Estado en México I y II, Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, UNAM.

• Licenciado en Sociología y Maestro en Historia.

• Analista en sociología rural.

•Colaborador semanal del diario El Financiero, sección Opinión como analista de asuntos políticos.

•Colaborador semanal del diario La Jornada Morelos, sección Opinión.

Libros

• Coautor del libro "México Hoy", coordinado por Enrique Florescano y Pablo González Casanova, Editorial Siglo XXI (1979)

• Coautor del libro "Por una Nueva Política Alimentaria", coordinado por Gustavo Esteva, (1984). Editorial Opción, S.C. (1984)

• Coautor del libro "El Impacto de la TV en Cinco Comunidades Vírgenes de México", UNAM UNICEF, México 1984, publicado a partir de la investigación sobre Publicidad Televisiva y Cultura Alimentaria, realizada por acuerdo interinstitucio¬nal para UNICEF.

• Coautor del libro "El Sector Social de la Economía, una Opción ante la Crisis, coordinado por Armando Labra y el Dr. Pablo González Casanova. Editorial Siglo XXI, México 1989.

• Autor del libro "Organizaciones Campesinas, Hablan Diez Dirigentes". El Día en Libros-IEPES, México, 1990.

• Coautor del libro "Nueva Estrategia de Desarrollo", Instituto de Investigaciones Económicas, UNAM, 2011.

• Autor de Educación, Productividad y Empleo, publicación mensual y compendio anual del Fondo Mexicano para la Educación y el Desarrollo, A.C. entre los años de 1996 a 2003.

• Es autor de una veintena de ensayos en revistas especializadas, como la Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales, de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, UNAM, la Revista del Colegio, del Colegio Nacional de Ciencias Políticas y Administración Pública y la Revista y la Revista Comercio Exterior, del Banco Nacional de Comercio Exterior. También ha publicado decenas de ensayos en las revistas Nexos y Este País.

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