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El Desarrollo Sostenible no es económico, es social

Las utopías deben cumplir ciertas condiciones para que se realicen. En septiembre, durante la Asamblea General de la ONU en Nueva York, se adoptaron los Indicadores de Desarrollo Sostenible (ODS), que serán referentes de la agenda global de la ONU hasta 2030.

Los ODS toman la estafeta de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM, 2000/2015), que fueron 8: (1) erradicar la pobreza extrema y el hambre, (2) lograr la enseñanza primaria universal, (3) promover la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer, (4) reducir la mortalidad infantil, (5) mejorar la salud materna, (6) combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades, (7) garantizar la sostenibilidad del ambiente y (8) fomentar una asociación mundial para el desarrollo.

El informe de la ONU le da una valoración general satisfactoria a su cumplimiento como guías de la agenda global, a pesar de que hay enormes diferencias entre países y regiones.

A los ODM se les ha criticado con diversos argumentos; destaco el de que luchan contra las consecuencias y no contra las causas de la pobreza y el subdesarrollo, y lo hago porque me temo que lo mismo se dirá de los 17 objetivos de los ODS, cuando se tenga que explicar por qué su alcance fue socialmente limitado.

La utopía que asumieron 194 países –México entre ellos- consiste en que para 2030: (1) se haya puesto fin a la pobreza extrema en el mundo, (2) lograr que cada persona del planeta tenga el alimento necesario, (3) salud, (4) educación, (5) acceso al agua, (6) a la energía, que haya (7) igualdad de género, (8) que el crecimiento económico sea inclusivo y sostenible, con empleo pleno, productivo y derechos laborales garantizados, para lo cual, (9) se promoverá una industrialización inclusiva y sostenible, y se fomentará la innovación.

Como objetivo (10) aparece el de reducir la desigualdad en y entre los países, para lo cual se ejercerán políticas fiscales, salariales y de protección social con ese fin.

Completan la lista de buenos propósitos el de (11) lograr que las ciudades sean inclusivas, seguras y sostenibles; (12) garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles; (13) combatir el cambio climático y sus efectos; (14) utilizar los océanos, los mares y los recursos marinos para el desarrollo sostenible; (15) restablecer el uso sostenible de los ecosistemas terrestres; (16) promover sociedades pacíficas con acceso a la justicia mediante instituciones eficaces a todos los niveles y (17) revitalizar la Alianza Mundial para el Desarrollo Sostenible.

La lista de propósitos es muy buena. Refleja preocupaciones serias de las naciones. Empero, ni prioridades ni la estrategia están a la altura. El objetivo prioritario es erradicar la pobreza extrema, mientras que a la urgencia de revertir el avance de la desigualdad, que se ha convertido en el problema principal de la época, se le da menor importancia. Centrar los esfuerzos contra la desigualdad conlleva la solución de la pobreza extrema, lo que no sucede al revés.

También esencial es que las motivaciones altruistas y cooperativas quedan sólo para el discurso, porque no son parte de la estrategia cuyas medidas consisten, por un lado en propiciar flujos financieros, de inversiones y comerciales más abiertos y por otro lado, en la estandarización universal de normas e instituciones que protejan esos flujos en cada país.

Los objetivos del Desarrollo Sostenible tendrían mayores posibilidades si desplazaran a las medidas económicas y normativas que promueven los intereses de los grandes capitales y se colocaran como el corazón de la estrategia global de la ONU al 2030.

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Datos Personales

Guillermo Knochenhauer es:

• Profesor de asignatura por oposición, Sociedad y Estado en México I y II, Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, UNAM.

• Licenciado en Sociología y Maestro en Historia.

• Analista en sociología rural.

•Colaborador semanal del diario El Financiero, sección Opinión como analista de asuntos políticos.

•Colaborador semanal del diario La Jornada Morelos, sección Opinión.

Libros

• Coautor del libro "México Hoy", coordinado por Enrique Florescano y Pablo González Casanova, Editorial Siglo XXI (1979)

• Coautor del libro "Por una Nueva Política Alimentaria", coordinado por Gustavo Esteva, (1984). Editorial Opción, S.C. (1984)

• Coautor del libro "El Impacto de la TV en Cinco Comunidades Vírgenes de México", UNAM UNICEF, México 1984, publicado a partir de la investigación sobre Publicidad Televisiva y Cultura Alimentaria, realizada por acuerdo interinstitucio¬nal para UNICEF.

• Coautor del libro "El Sector Social de la Economía, una Opción ante la Crisis, coordinado por Armando Labra y el Dr. Pablo González Casanova. Editorial Siglo XXI, México 1989.

• Autor del libro "Organizaciones Campesinas, Hablan Diez Dirigentes". El Día en Libros-IEPES, México, 1990.

• Coautor del libro "Nueva Estrategia de Desarrollo", Instituto de Investigaciones Económicas, UNAM, 2011.

• Autor de Educación, Productividad y Empleo, publicación mensual y compendio anual del Fondo Mexicano para la Educación y el Desarrollo, A.C. entre los años de 1996 a 2003.

• Es autor de una veintena de ensayos en revistas especializadas, como la Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales, de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, UNAM, la Revista del Colegio, del Colegio Nacional de Ciencias Políticas y Administración Pública y la Revista y la Revista Comercio Exterior, del Banco Nacional de Comercio Exterior. También ha publicado decenas de ensayos en las revistas Nexos y Este País.

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