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Es la demanda, “estúpido”

Bill Clinton lo dijo claro, “es la economía estúpido”, la que mueve la voluntad ciudadana en una sociedad de consumo. Ese orden social está en crisis desde hace años; los síntomas son excesos de liquidez y de capacidades productivas ante mercados estancados o en contracción.

El exceso de liquidez ha generado numerosas burbujas especulativas durante los últimos 30 años, que terminan en crisis; la de bienes raíces y la inflación de bonos chatarra llevó a la crisis financiera de 2008, que no se ha resuelto en todos los países.

La volatilidad de estas semanas últimas la detonaron dos cosas: la desaceleración de China debido, a su vez, a que esa enorme capacidad manufacturera no encuentra más mercados de exportación para seguir basando en ellos su crecimiento, y la apreciación del dólar en el que buscan refugio masas inmensas de dinero, en otras divisas.

Menor crecimiento de exportaciones y de su producción se traduce en menores importaciones chinas, (un 14.6 por ciento en los primeros siete meses de este año), lo que deja en graves problemas a sus proveedores. Europa estancada por la austeridad prolongada, también es una consumidora en contracción.

En el caso de México, por baja demanda estadounidense, han perdido dinamismo las exportaciones de manufacturas, y por desequilibrios entre la oferta y demanda global, se desplomó el precio del petróleo.

Ambos fenómenos significan menores ingresos de divisas, que para México son indispensables para pagar las importaciones con las que se mueve gran parte de la planta productiva.

Las exportaciones de manufacturas son el motor principal del crecimiento desde la apertura comercial y financiera decretada hace tres décadas, en seguimiento del “Consenso de Washington”.

El problema es que con aquello de que “la mejor política industrial es la no política”, la mayor parte de lo que se exporta son componentes importados porque se dejaron perder cadenas productivas que había tomado décadas integrar en el país.

Exportamos importaciones, por lo que la cuenta corriente de la Balanza de Pagos es estructuralmente deficitaria (como lo es la oferta de empleo); ese déficit se ha compensado con el superávit de la cuenta de capital que por primera vez en años, fue insuficiente en el primer trimestre de este 2015.

El superávit de la cuenta de capital fue de 7 mil 401 millones de dólares y el déficit de la cuenta corriente sumó 9 mil 446 millones de dólares. Un foco rojo intenso.

Por más que el gobierno se propusiera hacer crecer la economía, no puede pasar por alto la dependencia de importaciones que hay que solventar con entradas de divisas, las cuales están a la baja. La reducida competitividad de la economía tampoco ayuda a conquistar o recuperar mercados.

¿Qué hacer? La receta lógica es fortalecer el mercado interno para lo cual hay fórmulas que pueden funcionar: una de impacto inmediato sería la reorientación del gasto público a favor de inversiones en infraestructura con componentes nacionales mayoritarios; otra es fomentar la reintegración de cadenas de valor; una más es proteger el ingreso social con mejores servicios de salud y educación, en vez de afectar los presupuestos de esos sectores como se pretende hacer en 2016. La medida de fondo sería mejorar la distribución del ingreso, atemperando las desigualdades de todo orden.

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Datos Personales

Guillermo Knochenhauer es:

• Profesor de asignatura por oposición, Sociedad y Estado en México I y II, Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, UNAM.

• Licenciado en Sociología y Maestro en Historia.

• Analista en sociología rural.

•Colaborador semanal del diario El Financiero, sección Opinión como analista de asuntos políticos.

•Colaborador semanal del diario La Jornada Morelos, sección Opinión.

Libros

• Coautor del libro "México Hoy", coordinado por Enrique Florescano y Pablo González Casanova, Editorial Siglo XXI (1979)

• Coautor del libro "Por una Nueva Política Alimentaria", coordinado por Gustavo Esteva, (1984). Editorial Opción, S.C. (1984)

• Coautor del libro "El Impacto de la TV en Cinco Comunidades Vírgenes de México", UNAM UNICEF, México 1984, publicado a partir de la investigación sobre Publicidad Televisiva y Cultura Alimentaria, realizada por acuerdo interinstitucio¬nal para UNICEF.

• Coautor del libro "El Sector Social de la Economía, una Opción ante la Crisis, coordinado por Armando Labra y el Dr. Pablo González Casanova. Editorial Siglo XXI, México 1989.

• Autor del libro "Organizaciones Campesinas, Hablan Diez Dirigentes". El Día en Libros-IEPES, México, 1990.

• Coautor del libro "Nueva Estrategia de Desarrollo", Instituto de Investigaciones Económicas, UNAM, 2011.

• Autor de Educación, Productividad y Empleo, publicación mensual y compendio anual del Fondo Mexicano para la Educación y el Desarrollo, A.C. entre los años de 1996 a 2003.

• Es autor de una veintena de ensayos en revistas especializadas, como la Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales, de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, UNAM, la Revista del Colegio, del Colegio Nacional de Ciencias Políticas y Administración Pública y la Revista y la Revista Comercio Exterior, del Banco Nacional de Comercio Exterior. También ha publicado decenas de ensayos en las revistas Nexos y Este País.

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