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¿Estabilidad Macroeconómica?

Como candidato presidencial, Felipe Calderón se comprometió a cumplir tres objetivos: empleo, crecimiento económico y fortaleza macroeconómica. Durante su gobierno, igual que en el de Fox, hubo ingresos extraordinarios por altos precios del petróleo a pesar de lo cual, la deuda y el gasto público crecieron más que el empleo y la economía.

Aunque para todo mundo es claro, porque lo padece, el fracaso que es el estancamiento económico, la falta de empleos y la mala calidad en prestaciones y salarios de los que se han creado, pocos cuestionan la fortaleza macroeconómica.

El gobierno presume de ella por las elevadas reservas monetarias, un bajo déficit presupuestal y una deuda pública controlada. Dijo Calderón la semana pasada que “hoy en México tenemos 154 mil millones de dólares en las reservas del Banco de México, más 72 mil más disponibles para México en el Fondo Monetario. Es decir, tan sólo con nuestras propias reservas podríamos pagar más de dos veces de un solo golpe, toda la deuda externa del gobierno federal” (Milenio, 9 de mayo 2012).

Me encuentro en El Semanario, periódico digital, un artículo de Antonio Reyes que analiza algunos aspectos macroeconómicos y sostiene que no es cierto lo que presume el gobierno. Reyes fue secretario técnico de la “Comisión Especial para Determinar las Causas del Bajo Financiamiento para el Desarrollo y del Elevado Monto de la Deuda Pública y sus Instrumentos” del Senado de la República.

Él analiza los registros de la deuda pública federal que llevan la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, y el Banco de México. Ambas instituciones coinciden en que la deuda ha crecido más rápidamente que cualquier otro factor, aunque difieren en los saldos. El más realista es el del Banco de México.

El saldo que maneja la SHCP era de 4.4 billones de pesos en junio de 2011. Tal monto equivalía al 31.3 del PIB, cuando en 2006 correspondía al 18.4 por ciento del PIB.

El Banco de México incluye en sus cuentas otros pasivos, como los del FOBAPROA-IPAB, el IMSS, los de Pemex, entre otros. Así llega al “Saldo de los Requerimientos Financieros” que a junio de 2011 equivalía al 35.4 por ciento del PIB, poco más de 4 por ciento arriba de lo que reconoce la SHCP, diferencia cuyo monto en pesos es de 600 mil millones.

La cifra del Banco de México tiene la ventaja de que es real, porque incluye todos los pasivos y obligaciones efectivos del sector público federal.

De la armonía con que se muevan el PIB, el gasto público y la deuda depende la salud fiscal de la economía. Durante los últimos doce años en México, tanto el gasto público (Presupuesto de Egresos de la Federación- PEF) como los requerimientos financieros para cubrir la deuda pública total, han crecido más rápido que el PIB.

Sigo con Reyes como fuente. El PEF creció en 187 por ciento de 2000 a 2011, los requerimientos financieros lo hicieron en 167 por ciento y el PIB sólo aumentó 120 por ciento. Es decir, los últimos dos gobiernos han elevado su gasto a partir de mayor endeudamiento, no de mayores ingresos.

Hay que destacar el hecho del crecimiento del PEF menor al de la deuda durante esos mismos doce años. El gasto aumentó 2.3 billones (a 3.7 billones este 2012) y los requerimientos financieros reales lo hicieron en más de 3.4 billones, a un total de 5.4 billones. Esto es, la deuda creció un millón de millones de pesos más que el gasto público, lo que significa que parte del nuevo endeudamiento se usa para pagar intereses de deuda anterior, como el Fobaproa y pasivos laborales.

El hecho es que el gobierno de Calderón contó con recursos extraordinarios del petróleo, con los del endeudamiento y hasta con ganancias por variaciones en la paridad monetaria, pero se sirvió con la cuchara grande e hizo crecer el gasto corriente en vez del de inversión, como debió hacer si hubiera querido honrar sus promesas.

Nuevamente estamos ante las promesas de campaña. Muchas de las del PAN y del PRI se basan en un gasto público mayor al realmente disponible, mientras que las del candidato de las izquierdas propone quitarle 600 mil millones de pesos a la corrupción.

Ninguno de los candidatos habla de elevar la recaudación de impuestos, pero en cuanto se enfrenten a la elevada deuda pública, a ingresos fiscales reducidos por la lenta marcha de la economía y a los compromisos de gasto que les hereda Calderón, tendrían que afrontar una reforma hacendaria a fondo.

Para hacerlo, el ganador necesitará un triunfo contundente, que le de plena legitimidad política y saber aprovechar el bono democrático que le corresponderá, si gana de manera irrefutable.

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Datos Personales

Guillermo Knochenhauer es:

• Profesor de asignatura por oposición, Sociedad y Estado en México I y II, Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, UNAM.

• Licenciado en Sociología y Maestro en Historia.

• Analista en sociología rural.

•Colaborador semanal del diario El Financiero, sección Opinión como analista de asuntos políticos.

•Colaborador semanal del diario La Jornada Morelos, sección Opinión.

Libros

• Coautor del libro "México Hoy", coordinado por Enrique Florescano y Pablo González Casanova, Editorial Siglo XXI (1979)

• Coautor del libro "Por una Nueva Política Alimentaria", coordinado por Gustavo Esteva, (1984). Editorial Opción, S.C. (1984)

• Coautor del libro "El Impacto de la TV en Cinco Comunidades Vírgenes de México", UNAM UNICEF, México 1984, publicado a partir de la investigación sobre Publicidad Televisiva y Cultura Alimentaria, realizada por acuerdo interinstitucio¬nal para UNICEF.

• Coautor del libro "El Sector Social de la Economía, una Opción ante la Crisis, coordinado por Armando Labra y el Dr. Pablo González Casanova. Editorial Siglo XXI, México 1989.

• Autor del libro "Organizaciones Campesinas, Hablan Diez Dirigentes". El Día en Libros-IEPES, México, 1990.

• Coautor del libro "Nueva Estrategia de Desarrollo", Instituto de Investigaciones Económicas, UNAM, 2011.

• Autor de Educación, Productividad y Empleo, publicación mensual y compendio anual del Fondo Mexicano para la Educación y el Desarrollo, A.C. entre los años de 1996 a 2003.

• Es autor de una veintena de ensayos en revistas especializadas, como la Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales, de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, UNAM, la Revista del Colegio, del Colegio Nacional de Ciencias Políticas y Administración Pública y la Revista y la Revista Comercio Exterior, del Banco Nacional de Comercio Exterior. También ha publicado decenas de ensayos en las revistas Nexos y Este País.

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