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Flagrancia

Guillermo Knochenhauer

 

La detención de Jorge Hank Rohn conlleva el tema esencial de
la muy disminuida confianza en la procuración y la impartición de la justicia
en México. Le afectan la impunidad y la arbitrariedad que deja a la ciudadanía
en la indefensión.

Nadie esgrime la integridad moral de Hank en su defensa. Por
el contrario, todo mundo coincide en que se trata de un personaje siniestro
cuya impunidad le ha permitido lastimar, ofender y posiblemente, hasta disponer
de la vida de personajes que le eran incómodos. Su opulencia y excentricidades
han sido por mucho tiempo, un recordatorio de que el dinero y el poder pueden
estar por encima de la ley en México.

Sin embargo, en el procedimiento de su arresto, el gobierno
que lo ordenó actuó con la arbitrariedad de la fuerza, fuera de la ley. No hubo
orden de cateo ni de arresto ya que no fue un cuerpo policíaco el encargado del
operativo sino el Ejército, que actúa sin esos requisitos de ley porque procede
conforme a la lógica de que se enfrenta a enemigos mortales. La guerra al
narcotráfico lo ha enfrentado, en efecto, a grupos fuertemente armados a los
que combate con las armas de fuego, antes que con las del derecho.

El Ejército actúa en flagrancia, lo cual quiere decir que
procede y luego, si acaso, vienen las investigaciones. La tropa militar puede irrumpir
en domicilios particulares, motivado inclusive por denuncias anónimas o
interesadas a las que se les tipifica, forzando la semántica, como flagrancia
del afectado. Que la autoridad pueda irrumpir en casa de una persona sin orden
de cateo o de aprehensión para buscar pruebas de cualquier delito, es una de
las consecuencias de haber sacado al Ejército a las calles a cumplir tareas de seguridad
pública.

En el arresto de Hank hay, como posibles desenlaces, que
quede impune; dos, que domine la impresión de que se trata sólo de una persecución
política contra una figura destacada del PRI; tres, que se cumpla con la ley y cuatro,
una combinación de dos de esos elementos.

La peor combinación para las instituciones del país sería
que el ministerio público fuera incapaz de armar un caso sólido que demostrara
culpabilidad de Hank en algún delito grave, lo que dejaría la impresión de que se
utilizó al Ejército y a la PGR sólo para afectar al grupo Atlacomulco, al que
pertenece Peña Nieto, y no para encerrar a un delincuente.

La otra combinación posible de soluciones es que se aplique
la ley y se sancione sin concesiones a una figura de la oposición política. El
PRI puede tener razón en sostener que Calderón persigue dividendos políticos
metiendo a la cárcel a Hank, pero eso no obliga a que la autoridad tenga que
decidir entre la impunidad o la persecución política. El dilema real es entre
impunidad y un proceso judicial impecable y ejemplar que honre la ley, aunque tenga
carga política.

Algunos priistas piensan que con la detención de un
personaje tan identificado con ellos como Hank, lo que pretende el gobierno es
presentar al detenido y por asociación, al PRI y sus militantes como una
amenaza a la sociedad, un “peligro para México” como hizo Calderón contra López
Obrador en 2006.

No tiene ningún sentido, más que el de ofender la
inteligencia de la opinión pública, que la procuradora general de la República,
Marisela Morales Ibáñez, rechace que la detención de Hank obedezca a fines
políticos o a cuestiones electorales. Pierde credibilidad al negar el supuesto evidente.
Tampoco tiene que admitirlo, su papel crucial es el de asegurar, por el bien
del orden jurídico, que el proceso se apegue a derecho.

Otra demostración de lo maltrecho de nuestro sistema de procuración
e impartición de justicia es la necesidad de la PGR de solicitar información a
la DEA y al FBI en Estados Unidos para reunir pruebas en contra del detenido.

Lo mismo que a la procuradora Marisela Morales, se le puede
señalar al vocero presidencial para temas de seguridad, Alejandro Poiré. No
tiene que mentir tan burdamente como lo hace al asegurar que el Presidente
Calderón no sabía nada del operativo que movilizó a un grupo de elite a Tijuana
para detener al priista.

No hay duda de la carga política de la detención de Hank ni
de que deberían correr la misma suerte exgobernadores como Mario Marín de
Puebla y Ulises Ruiz de Oaxaca, entre otros, pero lo que importa en este caso
es que predomine el peso de la ley, único sustento para reivindicar las
garantías individuales, amenazadas por la militarización de la seguridad
pública.

knochenhauer@prodigy.net.mx

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Datos Personales

Guillermo Knochenhauer es:

• Profesor de asignatura por oposición, Sociedad y Estado en México I y II, Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, UNAM.

• Licenciado en Sociología y Maestro en Historia.

• Analista en sociología rural.

•Colaborador semanal del diario El Financiero, sección Opinión como analista de asuntos políticos.

•Colaborador semanal del diario La Jornada Morelos, sección Opinión.

Libros

• Coautor del libro "México Hoy", coordinado por Enrique Florescano y Pablo González Casanova, Editorial Siglo XXI (1979)

• Coautor del libro "Por una Nueva Política Alimentaria", coordinado por Gustavo Esteva, (1984). Editorial Opción, S.C. (1984)

• Coautor del libro "El Impacto de la TV en Cinco Comunidades Vírgenes de México", UNAM UNICEF, México 1984, publicado a partir de la investigación sobre Publicidad Televisiva y Cultura Alimentaria, realizada por acuerdo interinstitucio¬nal para UNICEF.

• Coautor del libro "El Sector Social de la Economía, una Opción ante la Crisis, coordinado por Armando Labra y el Dr. Pablo González Casanova. Editorial Siglo XXI, México 1989.

• Autor del libro "Organizaciones Campesinas, Hablan Diez Dirigentes". El Día en Libros-IEPES, México, 1990.

• Coautor del libro "Nueva Estrategia de Desarrollo", Instituto de Investigaciones Económicas, UNAM, 2011.

• Autor de Educación, Productividad y Empleo, publicación mensual y compendio anual del Fondo Mexicano para la Educación y el Desarrollo, A.C. entre los años de 1996 a 2003.

• Es autor de una veintena de ensayos en revistas especializadas, como la Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales, de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, UNAM, la Revista del Colegio, del Colegio Nacional de Ciencias Políticas y Administración Pública y la Revista y la Revista Comercio Exterior, del Banco Nacional de Comercio Exterior. También ha publicado decenas de ensayos en las revistas Nexos y Este País.

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