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Ganancias a la baja

La economía mundial no ha sido capaz de salir de la crisis económica y financiera que inició en 2007, la peor desde la Gran Depresión. En el ambiente persistirán debilidades y vulnerabilidades por varios años más.

Parte del problema es que ni siquiera hay acuerdo entre las diversas interpretaciones y propuestas de lo que podrían hacer los gobiernos para reactivar las inversiones, el crecimiento y el empleo.

No es un problema de limitada capacidad técnica para comprender la crisis; el conflicto de interpretaciones es un disfraz del conflicto de intereses. De pronto se pone alguna de moda, como la que enfatiza la incertidumbre entre inversionistas, atribuida a las soluciones “poco creíbles” de los Estados ricos.

Durante un tiempo, las que ofrecieron esos estados se inspiraron en la obsesión ideológica neoliberal por las deudas, los déficits, la inflación y el crecimiento económico.

Al profundizarse la recesión, los bancos centrales de Estados Unidos y otros países relajaron sus políticas monetarias, hasta crear un exceso de liquidez en los mercados financieros internacionales que hace más probable la inflación que la recuperación de sus economías.

Las dificultades técnicas, pero sobre todo ideológicas para diseñar políticas económicas, las ilustra una polémica sobre la crisis en Estados Unidos entre Jeffry Sachs, economista de indudable prestigio, y Paul Krugman, premio Nobel en esa disciplina.

Según Krugman, el meollo del problema es el déficit de demanda del mercado, por lo que la prioridad política debería ser detener la caída de la masa salarial y la aplicación de estímulos al consumo.

Según Sachs, el problema crucial es la pérdida de productividad y competitividad estadounidense. Propone el fomento fiscal a las inversiones empresariales y en infraestructura.

Michael Roberts, economista marxista británico, sostiene que ni el déficit de demanda (Krugman) ni los rezagos en productividad (Sachs) son el meollo de la crisis, sino la tendencia a disminuir de las ganancias del capital invertido en actividades productivas.

Como marxista, Roberts explica la reducción de la tasa general de ganancia del capital por la creciente automatización productiva, que desplaza trabajo vivo, único que genera plusvalía. La competencia mercantil a la que se enfrentan las empresas fuerza su constante innovación tecnológica para elevar su productividad, lo cual reduce la plusvalía del trabajo para el conjunto de la planta productiva.

Los gobiernos de derecha de los dos presidentes Busch, de EUA, operaron dos medidas para favorecer la tasa de ganancia, aunque solo beneficiaron a las grandes corporaciones: reducir impuestos a los más ricos, a costa del desbalance fiscal, y hacer todo lo que estuviera a su alcance contra las organizaciones laborales para poder seguir deprimiendo los salarios.

El resultado conocido no fue la recuperación de las inversiones ni el crecimiento de la economía estadounidense, ni la superación del déficit de demanda, sino mayor diferenciación entre empresas, acentuadas desigualdades sociales y fenomenales déficits financieros, públicos y privados.

La tasa de ganancia sigue bajando para un número creciente de empresas, lo que contribuye a la desorbitada liquidez global, a las burbujas especulativas en los mercados de valores y cambiarios, y  explica el escaso financiamiento a las inversiones productivas por las bajas solicitudes que se presentan para esos propósitos.

Lo que ha predominado en la interpretación de las causas de la crisis es una falsa imagen de su causalidad, delineada por las obsesiones ideológicas del neoliberalismo. Pero hay un efecto aún peor de esas políticas que el retraso en la recuperación del crecimiento económico, y es su despreocupación por el empobrecimiento de las personas.

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Datos Personales

Guillermo Knochenhauer es:

• Profesor de asignatura por oposición, Sociedad y Estado en México I y II, Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, UNAM.

• Licenciado en Sociología y Maestro en Historia.

• Analista en sociología rural.

•Colaborador semanal del diario El Financiero, sección Opinión como analista de asuntos políticos.

•Colaborador semanal del diario La Jornada Morelos, sección Opinión.

Libros

• Coautor del libro "México Hoy", coordinado por Enrique Florescano y Pablo González Casanova, Editorial Siglo XXI (1979)

• Coautor del libro "Por una Nueva Política Alimentaria", coordinado por Gustavo Esteva, (1984). Editorial Opción, S.C. (1984)

• Coautor del libro "El Impacto de la TV en Cinco Comunidades Vírgenes de México", UNAM UNICEF, México 1984, publicado a partir de la investigación sobre Publicidad Televisiva y Cultura Alimentaria, realizada por acuerdo interinstitucio¬nal para UNICEF.

• Coautor del libro "El Sector Social de la Economía, una Opción ante la Crisis, coordinado por Armando Labra y el Dr. Pablo González Casanova. Editorial Siglo XXI, México 1989.

• Autor del libro "Organizaciones Campesinas, Hablan Diez Dirigentes". El Día en Libros-IEPES, México, 1990.

• Coautor del libro "Nueva Estrategia de Desarrollo", Instituto de Investigaciones Económicas, UNAM, 2011.

• Autor de Educación, Productividad y Empleo, publicación mensual y compendio anual del Fondo Mexicano para la Educación y el Desarrollo, A.C. entre los años de 1996 a 2003.

• Es autor de una veintena de ensayos en revistas especializadas, como la Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales, de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, UNAM, la Revista del Colegio, del Colegio Nacional de Ciencias Políticas y Administración Pública y la Revista y la Revista Comercio Exterior, del Banco Nacional de Comercio Exterior. También ha publicado decenas de ensayos en las revistas Nexos y Este País.

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