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Gobierno de coalición

Guillermo Knochenhauer

 

Las mayores
trabas a la reforma política las han puesto los priistas. Hoy vuelven los
diputados de ese partido a rechazar una iniciativa del Senado, avalada por las
bancadas del PRI, del PAN y del PRD, que le daría sustento jurídico a un
eventual gobierno de coalición.

Entre tanto, el
sistema político del país sigue sumido en el descrédito, perdiendo
representatividad social, eficacia ante los graves problemas nacionales y la
capacidad directiva de la democracia se sigue desacreditando.

Tenemos una “transición
democrática” atorada, en riesgo de ser abortada, que en más de 20 años apenas
ha conseguido modificar las reglas electorales que sirven a la competencia para
acceder al poder público; pero faltan definiciones cruciales, dos por ejemplo: a
qué fines debe servir el poder público (distintos a los actuales) y con qué
reglas e instituciones se ejercería el poder.

Aún en la materia
electoral, en vez de avanzar, se dio un enorme paso atrás con la reforma de
2007 que hizo que los consejeros del IFE deban su nombramiento y puedan ser
removidos en cualquier momento por los diputados. La imparcialidad del árbitro
electoral quedó así anulada. Es una vuelta en “U” en el camino a la
democracia, como argumenta Sergio Aguayo refiriéndose a varios aspectos de
nuestra vida política.

Pero la
“transición democrática” no debía ser sólo electoral; le falta lo más
delicado, que es revisar los objetivos del poder. El que concentraba el
Presidente de la República se dispersó conforme a la idea neoliberal de que el
mercado (en este caso, político) resolviera los nuevos equilibrios. El
resultado es que al Estado debilitado lo desafían con éxito poderes fácticos,
como las corporaciones financieras transnacionales dueñas de los bancos que
manejan el ahorro y el crédito nacional a su estricta conveniencia, y las
televisoras, y las iglesias, y grupos sindicales, y la delincuencia organizada
y casi cualquiera que esté dispuesto a corromper y a pasar por encima de las
leyes.

Urge un nuevo contrato
social acerca de los objetivos de gobierno que estén asociados al rescate del
país mediante una equidad social básica y la recuperación de la soberanía
económica y política.

La reforma
política atorada no contiene tales definiciones; su mérito es que por primera
vez propone la necesaria adecuación institucional al pluralismo político
derivado de la democracia electoral. Los diputados del PRI la han rechazado, aduciendo
que debe incorporársele la cláusula de gobernabilidad que propone
Enrique Peña Nieto. Tal cláusula le asignaría al partido con más curules, las
que le faltaran para tener 51 por ciento de las mismas, quitándoselas a otros
partidos. Los senadores priistas consideran que esa cláusula es
antidemocrática.

La semana pasada
surgió en el Senado otra iniciativa para actualizar el arreglo institucional;
se le atribuye a Manlio Fabio Beltrones, coordinador de la bancada del PRI, pero
fue avalada por los coordinadores José González Morfín del PAN y Carlos
Navarrete, del PRD. Consiste en cambios Constitucionales para normar la gestión
de gobiernos de coalición.

El próximo
Presidente podría optar entre gobernar solamente con su partido, o elegir
alguno de la oposición para gobernar coaligados. Si
opta por formar un gobierno de coalición, se obligaría a presentarle al
Congreso el plan de gobierno, la agenda legislativa y el gabinete que hubieran
acordado las fuerzas aliadas.

El Congreso tendría la atribución de darle seguimiento a las
políticas públicas de la coalición y la facultad de ratificar a los secretarios de gobierno. La coalición
del Presidente con el partido de oposición que él eligiera, tendría una
duración de tres años, al cabo de los cuales podría cambiar de aliados y los
términos del acuerdo.

La iniciativa no
es la panacea. Lo único que propiciaría es que el Presidente tenga el respaldo mayoritario
del Congreso y que la oposición esté en posibilidad de influir en el diseño y
aplicación de políticas desde cargos en el gabinete. Habría una clara corresponsabilidad
en la definición de objetivos y en los resultados que se alcancen.

Hay un obstáculo
y es que a los diputados priistas que coordina Francisco Rojas, al servicio del
proyecto presidencial de Peña Nieto, les ha dado por rechazar lo que provenga
del también aspirante priista a la candidatura presidencial, Manlio Fabio
Beltrones. Lo central en su cálculo no es la consideración de que al sistema
político vigente lo rebasan los graves problemas nacionales.

knochenhauer@prodigy.net.mx

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Datos Personales

Guillermo Knochenhauer es:

• Profesor de asignatura por oposición, Sociedad y Estado en México I y II, Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, UNAM.

• Licenciado en Sociología y Maestro en Historia.

• Analista en sociología rural.

•Colaborador semanal del diario El Financiero, sección Opinión como analista de asuntos políticos.

•Colaborador semanal del diario La Jornada Morelos, sección Opinión.

Libros

• Coautor del libro "México Hoy", coordinado por Enrique Florescano y Pablo González Casanova, Editorial Siglo XXI (1979)

• Coautor del libro "Por una Nueva Política Alimentaria", coordinado por Gustavo Esteva, (1984). Editorial Opción, S.C. (1984)

• Coautor del libro "El Impacto de la TV en Cinco Comunidades Vírgenes de México", UNAM UNICEF, México 1984, publicado a partir de la investigación sobre Publicidad Televisiva y Cultura Alimentaria, realizada por acuerdo interinstitucio¬nal para UNICEF.

• Coautor del libro "El Sector Social de la Economía, una Opción ante la Crisis, coordinado por Armando Labra y el Dr. Pablo González Casanova. Editorial Siglo XXI, México 1989.

• Autor del libro "Organizaciones Campesinas, Hablan Diez Dirigentes". El Día en Libros-IEPES, México, 1990.

• Coautor del libro "Nueva Estrategia de Desarrollo", Instituto de Investigaciones Económicas, UNAM, 2011.

• Autor de Educación, Productividad y Empleo, publicación mensual y compendio anual del Fondo Mexicano para la Educación y el Desarrollo, A.C. entre los años de 1996 a 2003.

• Es autor de una veintena de ensayos en revistas especializadas, como la Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales, de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, UNAM, la Revista del Colegio, del Colegio Nacional de Ciencias Políticas y Administración Pública y la Revista y la Revista Comercio Exterior, del Banco Nacional de Comercio Exterior. También ha publicado decenas de ensayos en las revistas Nexos y Este País.

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