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Helada en Sinaloa

Helada en Sinaloa

 

Guillermo Knochenhauer

 

De cuatro millones setecientas mil toneladas que se esperaba que produjeran las siembras de maíz en Sinaloa, apenas se cosecharán 700 mil. Noventa por ciento de los cultivos tiene algún grado de afectación por la helada que sufrió el estado el fin de semana pasado, la peor que recuerdan los agricultores.

El clima también afectó la producción de hortalizas, de las que Sinaloa es el principal exportador y empleador de jornaleros procedentes de Guerrero y Oaxaca, que ya van el camino de regreso sin el ingreso que buscaban.

Los ganaderos, que como apuntamos en nuestra colaboración de la semana pasada, se estaban adelantando a los industriales de la masa y la tortilla a comprar maíz blanco de Sinaloa para usarlo como forraje, porque les resultaba más barato que el amarillo importado, tendrán que pagar ahora mayores costos del alimento para sus animales.

Hay más repercusiones del desastre sinaloense. Me comenta Juan Carlos Anaya, director general del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas que al haber menos maíz blanco, subirán los precios en otras regiones, como Jalisco, donde se elevó durante esta semana de 3400 a 3800 pesos por tonelada. También habrá escases de semillas para siembra que provee Sinaloa a entidades del Bajío.

La helada de Sinaloa, y las afectaciones climáticas recientes que están por evaluarse en Tamaulipas y Sonora, significan que por lo pronto, este año, México deja de ser autosuficiente en la producción de maíz blanco para tortillas, tamales y toda clase de alimentos del mexicano; en el mercado mundial es muy poco el maíz disponible de esa variedad.

Cuando el maíz blanco escasea en México, se completa la fabricación de tortillas con maíz forrajero, que proviene íntegramente de Estados Unidos debido a que se tiene un tratado de libre comercio con ese país. Urge que el gobierno de México elimine aranceles a las importaciones de maíz blanco que puedan adquirirse en Sudáfrica y algún otro oferente.

Dado que México es deficitario en la producción de maíz amarillo y que el gobierno ha confiado ciegamente en los mercados, no se tienen  reservas de ese grano ni del blanco, como las tienen muchos países para afrontar contingencias como ésta. Nuestras reservas, por decirlo sin afán de ironía, las tienen las grandes comercializadoras transnacionales, como Cargill.

A ellas habrá que pedirles ahora un mayor volumen de maíz forrajero, cuyo precio lleva un alza vertiginosa. Entre enero y diciembre del año pasado se encareció 42 por ciento, pero tan solo en lo que va de este 2011 ha aumentado en los mercados de futuros con vencimiento en marzo en más de 10 por ciento, una tasa anual superior al cien por ciento.

De hecho, una de las causas del aumento de esta semana (alrededor de 2 por ciento) en las cotizaciones de los contratos de futuros de maíz en la bolsa agropecuaria de Chicago, es la estimación del departamento de agricultura de Estados Unidos –previa al desastre sinaloense- de que México levantaría una cosecha de maíz menor a la que se calculaba en diciembre del año pasado.

Si hubiera un control efectivo de daños y una rápida resiembra de maíz en Sinaloa, no más allá del 20 de febrero, las importaciones de maíz amarillo pasarían de 8 a 10 millones de toneladas, pero si no se actúa a tiempo y con eficacia, México terminaría importando 12 millones de toneladas este año.

Para poder resembrar en las tierras siniestradas, el gobierno tendría que adelantar los pagos de subsidios como Procampo y otros apoyos, y hacer que el seguro de contingencias climáticas y el que hubieran adquirido los agricultores en privado, cubran inmediatamente sus pagos para darles liquidez a los agricultores de las zonas afectadas.

La Sagarpa asegura que se podrán resembrar hasta 235 mil hectáreas de maíz, 120 mil de sorgo y 20 mil de cártamo, dada la disponibilidad limitada de semillas.

Dos cosas deben quedar claras de esta desastrosa situación; la vulnerabilidad alimentaria del país ante las variaciones del clima y que están pendientes las medidas que tendrá que tomar el gobierno para mitigar el encarecimiento de los alimentos al ama de casa.

knochenhauer@prodigy.net.mx

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Datos Personales

Guillermo Knochenhauer es:

• Profesor de asignatura por oposición, Sociedad y Estado en México I y II, Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, UNAM.

• Licenciado en Sociología y Maestro en Historia.

• Analista en sociología rural.

•Colaborador semanal del diario El Financiero, sección Opinión como analista de asuntos políticos.

•Colaborador semanal del diario La Jornada Morelos, sección Opinión.

Libros

• Coautor del libro "México Hoy", coordinado por Enrique Florescano y Pablo González Casanova, Editorial Siglo XXI (1979)

• Coautor del libro "Por una Nueva Política Alimentaria", coordinado por Gustavo Esteva, (1984). Editorial Opción, S.C. (1984)

• Coautor del libro "El Impacto de la TV en Cinco Comunidades Vírgenes de México", UNAM UNICEF, México 1984, publicado a partir de la investigación sobre Publicidad Televisiva y Cultura Alimentaria, realizada por acuerdo interinstitucio¬nal para UNICEF.

• Coautor del libro "El Sector Social de la Economía, una Opción ante la Crisis, coordinado por Armando Labra y el Dr. Pablo González Casanova. Editorial Siglo XXI, México 1989.

• Autor del libro "Organizaciones Campesinas, Hablan Diez Dirigentes". El Día en Libros-IEPES, México, 1990.

• Coautor del libro "Nueva Estrategia de Desarrollo", Instituto de Investigaciones Económicas, UNAM, 2011.

• Autor de Educación, Productividad y Empleo, publicación mensual y compendio anual del Fondo Mexicano para la Educación y el Desarrollo, A.C. entre los años de 1996 a 2003.

• Es autor de una veintena de ensayos en revistas especializadas, como la Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales, de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, UNAM, la Revista del Colegio, del Colegio Nacional de Ciencias Políticas y Administración Pública y la Revista y la Revista Comercio Exterior, del Banco Nacional de Comercio Exterior. También ha publicado decenas de ensayos en las revistas Nexos y Este País.

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