Get Adobe Flash player

Inseguridad Alimentaria en Transgénicos

Inseguridad alimentaria en transgénicos

 

Guillermo Knochenhauer

 

En la producción y comercialización mundial de alimentos se han impuesto recientemente tres condiciones: la incertidumbre que deriva del calentamiento global, la volatilidad de precios en el comercio internacional y la necesidad de que cada país aproveche y cuide mejor los recursos naturales de su agricultura. Ya no se trata de que cada país produzca solamente aquello en que su agricultura tenga supuestas “ventajas comparativas”, sino de reducir la dependencia alimentaria de condiciones externas e inclusive, de distorsiones de mercado.

México tiene agua y tierras mal aprovechadas e instituciones prestigiadas de investigación y docencia agronómica –Colegio de Postgraduados, el INIFAP, entre otras-, que permitirían ampliar los márgenes de seguridad alimentaria desde las comunidades rurales y las regiones a todo el país. Sin embargo, el gobierno prefiere acentuar la dependencia en esa delicada materia.

El 8 de marzo, la SAGARPA dio a Monsanto el primer permiso para la siembra piloto de maíz amarillo genéticamente modificado. Hace poco más de un año, había otorgado permisos a la misma empresa para la siembra experimental a cielo abierto de su maíz transgénico.

Conforme a la Ley de Bioseguridad de Organismos Genéticamente Modificados de 2005 y su reglamento de 2007, esas siembras no excederían las 200 hectáreas en todo el territorio, divididas en pequeñas parcelas. Cada una debía cercarse con malla metálica o electrizada, guardar una distancia mínima de 500 metros a siembras de maíz no transgénico, desfasar la siembra del transgénico del desarrollo del maíz local, tener vigilancia contra robo de mazorcas e incinerar los residuos.

Al cabo de tres años de experimentación, se vería si era recomendable pasar a la etapa piloto, en la cual la siembra puede extenderse a miles de hectáreas. El permiso que acaba de otorgar la SAGARPA se dio a menos de año y medio de experimentación, a pesar de que no se conoce en el INIFAP ni en el Colegio de Postgraduados la información que debió reunirse en esa etapa para tomar las decisiones más convenientes al país.

Tampoco se conoce el protocolo al que tendría que sujetarse Monsato en la etapa piloto, en la que se pasa de 200 hectáreas a 5 mil o 200 mil en todo el territorio; es claro que en tan grandes superficies no se tendrán cercas electrificadas ni los mismos cuidados que en la etapa experimental.

Más de 200 organizaciones campesinas y ambientalistas han acusado a la SAGARPA de violación a la Ley de Bioseguridad. Esos organismos y destacados científicos ven en la siembra de maíz transgénico un peligro para la sobrevivencia de las razas nativas de maíz, por la contaminación del ADN manipulado por Monsanto; subrayan el riesgo de pérdida de vigor y de resistencia a plagas y enfermedades de las 59 razas de maíces que  hay en México.

Autorizar la siembra de transgénicos sin la debida experimentación, implica que la SAGARPA haya aceptado la posibilidad de desaparición de las razas nativas de maíz que proporcionan la alimentación fundamental de los mexicanos. Implica aceptar que la agricultura comercial y la de subsistencia se hagan dependientes de la compra a Monsanto de semillas y del paquete de agroquímicos que debe utilizarse para su germinación.

La producción del alimento básico de México sería dependiente de una empresa transnacional, a la que sólo le interesa un mercado que pueda pagarle su mercancía, constituido por no más de 3 millones de hectáreas en todo el país. El resto no tendría con qué pagar la semilla de sus siembras y habría perdido las variedades que ahora le sirven.

Sin duda se requiere una mayor tecnificación de la agricultura, lo cual supone que la investigación agrícola desarrolle semillas mejoradas con bajos requerimientos de agua, de nutrientes y resistentes a sequías, pero  a partir del mejoramiento genético autóctono. A más de uno de mis lectores, la propuesta le parecerá retrógrada, opuesta al progreso científico.

Por el contrario, hay una comunidad científica en México que, como el doctor José Sarukhán, considera que el problema subyacente que afecta la seguridad alimentaria en México ha sido la reducción de la inversión pública en la investigación agrícola, para que fuera sustituida por la investigación privada y transnacional, “en lo que representa una de las más serias privatizaciones del conocimiento estratégico para el bienestar de la gente”. (El UNIVERSAL, 4 de marzo de 2011)

knochenhauer@prodigy.net.mx

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


*

Datos Personales

Guillermo Knochenhauer es:

• Profesor de asignatura por oposición, Sociedad y Estado en México I y II, Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, UNAM.

• Licenciado en Sociología y Maestro en Historia.

• Analista en sociología rural.

•Colaborador semanal del diario El Financiero, sección Opinión como analista de asuntos políticos.

•Colaborador semanal del diario La Jornada Morelos, sección Opinión.

Libros

• Coautor del libro "México Hoy", coordinado por Enrique Florescano y Pablo González Casanova, Editorial Siglo XXI (1979)

• Coautor del libro "Por una Nueva Política Alimentaria", coordinado por Gustavo Esteva, (1984). Editorial Opción, S.C. (1984)

• Coautor del libro "El Impacto de la TV en Cinco Comunidades Vírgenes de México", UNAM UNICEF, México 1984, publicado a partir de la investigación sobre Publicidad Televisiva y Cultura Alimentaria, realizada por acuerdo interinstitucio¬nal para UNICEF.

• Coautor del libro "El Sector Social de la Economía, una Opción ante la Crisis, coordinado por Armando Labra y el Dr. Pablo González Casanova. Editorial Siglo XXI, México 1989.

• Autor del libro "Organizaciones Campesinas, Hablan Diez Dirigentes". El Día en Libros-IEPES, México, 1990.

• Coautor del libro "Nueva Estrategia de Desarrollo", Instituto de Investigaciones Económicas, UNAM, 2011.

• Autor de Educación, Productividad y Empleo, publicación mensual y compendio anual del Fondo Mexicano para la Educación y el Desarrollo, A.C. entre los años de 1996 a 2003.

• Es autor de una veintena de ensayos en revistas especializadas, como la Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales, de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, UNAM, la Revista del Colegio, del Colegio Nacional de Ciencias Políticas y Administración Pública y la Revista y la Revista Comercio Exterior, del Banco Nacional de Comercio Exterior. También ha publicado decenas de ensayos en las revistas Nexos y Este País.

Archivo