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IVA en alimentos ¿ahora?

Enrique Peña Nieto celebró sus primeros 100 días de gobierno definiéndose a sí mismo como un gobernante que ejerce una presidencia democrática, eficaz, de resultados y que construye acuerdos con las fuerzas políticas para encarar los problemas del país. Habló de diversos logros pero no dijo nada, ni tenía nada qué decir, del tema alimentario.

El alto contraste con la mediocridad de los gobiernos panistas favorece la impresión que quiere dar el Presidente de que está “moviendo” a México, que no está para administrar sino para transformar la administración pública, sus políticas y presupuestos.

Ha conseguido ese efecto con la mera creación de comisiones para diseñar programas como el Nacional de Prevención del Delito, la Cruzada contra el Hambre y la llamada Reforma Educativa sobre los cuales, el avance consiste en tener directrices de por dónde avanzar (lo cual tiene mérito), excepto en el de educación.

Son asuntos importantes, sin duda, pero hay otro que sólo ha figurado en la agenda del gobierno por razones fiscales. Me refiero a la política alimentaria.

Las “fuerzas políticas” parecen haberse puesto de acuerdo en agregar el IVA al precio de los alimentos, que de por sí está en un vertiginoso encarecimiento por causas tan fuera de control como los cambios del clima y la especulación en los mercados, nacional e internacionales.

La curva alcista de precios en los mercados internacionales, y por reflejo y causas propias en el nacional, viene desde 2007. En enero de aquel año, la tonelada de maíz amarillo se cotizaba en el equivalente a 1,700 pesos y en febrero de este 2013 superó los 3,500 pesos. (Información del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas).

El costo de los granos afecta los precios de los alimentos en general. Por eso es que de 2009 a 2012, el precio de la alimentación básica se encareció más que ninguna otra cosa: 30.9% en el ámbito rural y 28.9% en el resto del país, según el Centro de Estudios de las Finanzas Públicas de la Cámara de Diputados. De ahí el aumento de toda la escala de pobreza en México durante estos años.

En 2013 se mantienen las condiciones de encarecimiento de la comida, lo que hace que sea muy mal momento para encarecerlos aún más con el gravamen del IVA.

Ningún otro producto ha duplicado sus precios en el mundo, en tan breve lapso y además, en condiciones de extrema volatilidad como lo ha hecho el maíz y detrás de él, otros productos agrícolas básicos.

El alza se explica por diversas condiciones de producción, como la recurrencia de sequías, heladas, huracanes y tormentas en gran parte del planeta, México incluido. Se explica también por los costos de la energía.

Otras causas tienen que ver con el aumento del consumo, abrupto a partir de la producción de biocombustibles hace menos de una década; un tercer tipo de problemas es la especulación en los mercados de futuros a que da lugar la incertidumbre sobre la oferta y la demanda.

Nada de eso pertenece al pasado. A causa del clima extremo, casi el 80 por ciento del territorio de Estados Unidos experimentó condiciones de sequía el año pasado y para 2013, el pronóstico es que será peor en el Oeste. Rusia, Sudamérica, Australia y Gran Bretaña también registraron sequía, igual que Sinaloa en febrero del año pasado y en enero de este año.

Este 2013, por segundo año consecutivo, Sinaloa ha sufrido heladas inesperadas que harán que la cosecha será inferior a la de 2012, que a su vez fue menor en un millón de toneladas al volumen histórico del estado, que es (o era) de 4.2 millones de toneladas.

La falta de agua es crítica también en Sonora, Chihuahua, Nuevo León y Tamaulipas, donde se han perdido miles de hectáreas de todo tipo de cultivos y más de un millón de cabezas de ganado.

Están dadas las condiciones para que sigan aumentando los precios de los cereales en los mercados de futuros.

El manejo de los alimentos con eficacia económica pero también social, requiere una política que afronte los riesgos que amenazan la seguridad alimentaria (nada más peligroso para la gobernabilidad) y que eleve la soberanía del país en esa materia.

Ello supone movilizar recursos de producción ociosos y muchos subutilizados en las pequeñas unidades agropecuarias y atender los problemas ambientales como la sobreexplotación de suelos, pérdida de biodiversidad, contaminación y la escasez de agua.

En paralelo se tienen que crear condiciones para el acopio y distribución de alimentos, que obliguen a las empresas participantes a una intermediación mercantil eficiente, no sólo en beneficio de sus intereses.

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Datos Personales

Guillermo Knochenhauer es:

• Profesor de asignatura por oposición, Sociedad y Estado en México I y II, Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, UNAM.

• Licenciado en Sociología y Maestro en Historia.

• Analista en sociología rural.

•Colaborador semanal del diario El Financiero, sección Opinión como analista de asuntos políticos.

•Colaborador semanal del diario La Jornada Morelos, sección Opinión.

Libros

• Coautor del libro "México Hoy", coordinado por Enrique Florescano y Pablo González Casanova, Editorial Siglo XXI (1979)

• Coautor del libro "Por una Nueva Política Alimentaria", coordinado por Gustavo Esteva, (1984). Editorial Opción, S.C. (1984)

• Coautor del libro "El Impacto de la TV en Cinco Comunidades Vírgenes de México", UNAM UNICEF, México 1984, publicado a partir de la investigación sobre Publicidad Televisiva y Cultura Alimentaria, realizada por acuerdo interinstitucio¬nal para UNICEF.

• Coautor del libro "El Sector Social de la Economía, una Opción ante la Crisis, coordinado por Armando Labra y el Dr. Pablo González Casanova. Editorial Siglo XXI, México 1989.

• Autor del libro "Organizaciones Campesinas, Hablan Diez Dirigentes". El Día en Libros-IEPES, México, 1990.

• Coautor del libro "Nueva Estrategia de Desarrollo", Instituto de Investigaciones Económicas, UNAM, 2011.

• Autor de Educación, Productividad y Empleo, publicación mensual y compendio anual del Fondo Mexicano para la Educación y el Desarrollo, A.C. entre los años de 1996 a 2003.

• Es autor de una veintena de ensayos en revistas especializadas, como la Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales, de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, UNAM, la Revista del Colegio, del Colegio Nacional de Ciencias Políticas y Administración Pública y la Revista y la Revista Comercio Exterior, del Banco Nacional de Comercio Exterior. También ha publicado decenas de ensayos en las revistas Nexos y Este País.

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