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La reforma laboral en contexto

Si coincidieran la conducción de la “opinión pública” acerca del contenido de las reformas legislativas, como la laboral, y sus verdaderos propósitos, sería más factible la eficacia de las políticas correspondientes.

No obstante, el gobierno, el PAN y el PRI se empeñan en presentar la reforma laboral aprobada como un recurso para generar más empleos y de mejor calidad.

Crear empleos no es ni podría ser la prioridad de la reforma; eso depende de una demanda creciente del mercado que absorba una mayor producción.

A lo que sirve la reforma es a mejorar el “clima de negocios” al abaratar los costos laborales de las empresas ante los desafíos del entorno externo en crisis. La expectativa es que ello atraiga inversiones.

Lo que finalmente alienta o inhibe las inversiones, el crecimiento y la creación de empleos, en el caso mexicano, es el comercio exterior.

Nuestra economía es de las más dependientes del comercio exterior en el mundo más, inclusive, que la de China. El valor de las exportaciones sumado al de las importaciones, equivale al 69 por ciento del Producto Interno Bruto de 2012, según HSBC; esos mismos conceptos dan cuenta del 19 por ciento del PIB brasileño y del 48 por ciento del de China.

Tal peso del comercio exterior se relaciona con la pobreza del mercado interno y una apertura comercial basada en una amplísima desgravación que ningún otro país ha llevado a cabo.

Lo grave es que, a pesar de que el eje del modelo económico es el sector externo, no haya una política efectiva de fomento a la competitividad y al contenido nacional de lo que se exporta.

El neoliberalismo asumió que la estabilidad macroeconómica aseguraría por sí misma el desarrollo, que el mercado externo y la inversión extranjera serían suficientes para impulsar el crecimiento y que el libre comercio aumentaría sin más, la productividad y la competitividad.

Sobre esos falsos supuestos se hizo de las exportaciones el principal motor de crecimiento. Lo han sido durante los últimos 20 años; 60% de las exportaciones de manufacturas de América Latina en 2011 fueron hechas desde México, la mayor parte a cargo de las industrias automotriz y la aeroespacial.

La crisis externa ha convertido las deficiencias del modelo exportador en graves problemas: uno es la disminución de contenido de insumos y salarios (es decir, de empleos) en las exportaciones desde México; el índice correspondiente bajó de 58.8% a 48.86% entre 1993 y 2011.

Otro problema es la baja competitividad debida, en parte, al exceso de monopolios que encarecen servicios básicos como los financieros. Una medida de ello es que México dejó de ser el décimo segundo exportador mundial que era en 2001, para caer al décimo sexto lugar en 2011; otra medida es la pérdida de 16 posiciones en el índice correspondiente del Foro Económico Mundial (caída del lugar 42 en 2001 a la 58 en 2011).

Un tercer tipo de problemas del modelo de crecimiento basado en las exportaciones, es el bajo dinamismo del comercio exterior, que se anticipa será aún más lento en los próximos años.

Estados Unidos ha reducido su capacidad como consumidor de la producción del resto del mundo. Sus importaciones han bajado –se estima que hasta en 24% con respecto a 2009- y antes que volver a elevar su demanda de compras externas, tendrá que afrontar el precipicio del endeudamiento público, pero también el de las empresas y de las familias.

En ese contexto es en el que hay que entender la reforma laboral mexicana que acaba de aprobarse: se trata de reducir costos laborales para compensar las deficiencias en competitividad con las que se enfrenta la economía nacional a la crisis económica global. Para muchos, esa es una señal que mejora el ambiente de negocios, lo que deberá atraer inversionistas.

Vivimos tiempos de crisis económica global caracterizada por una excesiva liquidez financiera, por recesión productiva, por la agresiva conquista de mercados y por el creciente proteccionismo.

En otras palabras, vivimos tiempos en que cantidades inmensas de dinero buscan oportunidades de inversión que no ofrecen las actividades productivas, cuyos participantes compiten salvajemente por conquistar y conservar sus mercados, mientras varios gobiernos tratan de proteger su planta productiva y aislar a sus consumidores de la competencia transnacional.

En tales circunstancias, no le corresponde a México insistir en el fundamentalismo neoliberal. No le toca a Enrique Peña Nieto hacer que su gobierno siga siendo promotor del libre comercio ni ofrecer que así habrá de mostrarse ante el mundo “mientras otras naciones del orbe imponen medidas proteccionistas”.

En todo cambio de gobierno hay esperanzas de que las cosas se corrijan, en esta ocasión, de que el modelo de crecimiento económico que ha seguido México se rediseñe para impulsar el fortalecimiento del mercado interno y para seguir una política industrial de apoyo real a las empresas mexicanas.

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Datos Personales

Guillermo Knochenhauer es:

• Profesor de asignatura por oposición, Sociedad y Estado en México I y II, Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, UNAM.

• Licenciado en Sociología y Maestro en Historia.

• Analista en sociología rural.

•Colaborador semanal del diario El Financiero, sección Opinión como analista de asuntos políticos.

•Colaborador semanal del diario La Jornada Morelos, sección Opinión.

Libros

• Coautor del libro "México Hoy", coordinado por Enrique Florescano y Pablo González Casanova, Editorial Siglo XXI (1979)

• Coautor del libro "Por una Nueva Política Alimentaria", coordinado por Gustavo Esteva, (1984). Editorial Opción, S.C. (1984)

• Coautor del libro "El Impacto de la TV en Cinco Comunidades Vírgenes de México", UNAM UNICEF, México 1984, publicado a partir de la investigación sobre Publicidad Televisiva y Cultura Alimentaria, realizada por acuerdo interinstitucio¬nal para UNICEF.

• Coautor del libro "El Sector Social de la Economía, una Opción ante la Crisis, coordinado por Armando Labra y el Dr. Pablo González Casanova. Editorial Siglo XXI, México 1989.

• Autor del libro "Organizaciones Campesinas, Hablan Diez Dirigentes". El Día en Libros-IEPES, México, 1990.

• Coautor del libro "Nueva Estrategia de Desarrollo", Instituto de Investigaciones Económicas, UNAM, 2011.

• Autor de Educación, Productividad y Empleo, publicación mensual y compendio anual del Fondo Mexicano para la Educación y el Desarrollo, A.C. entre los años de 1996 a 2003.

• Es autor de una veintena de ensayos en revistas especializadas, como la Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales, de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, UNAM, la Revista del Colegio, del Colegio Nacional de Ciencias Políticas y Administración Pública y la Revista y la Revista Comercio Exterior, del Banco Nacional de Comercio Exterior. También ha publicado decenas de ensayos en las revistas Nexos y Este País.

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