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¿Merece confianza Peña Nieto?

Juntando las promesas inaugurales de Enrique Peña Nieto y lo acordado en el Pacto por México entre el PRI, el PAN y una de las corrientes del PRD, el resumen es la apuesta, en lo político por asegurar la gobernabilidad; en lo económico por el mercado y en lo social por abatir la marginación.

Hasta parece un programa de gobierno avalado por las principales fuerzas representadas en el poder legislativo. El cambio sería sustancial y un primer paso ante los colosales desafíos que enfrenta México.

Para restaurar la gobernabilidad habrá que recorrer un largo trecho desde el actual Estado de derecho en crisis, sumido en la corrupción y con bajísimo nivel de confianza ciudadana.

Dos planos tiene la gobernabilidad: el ideal, plasmado en el orden jurídico e institucional que en nuestro caso es obsoleto y disfuncional. Fue diseñado durante el presidencialismo omnímodo y no se ha actualizado.

La reforma del Estado, luego reducida a reforma política, no ha puesto al día el arreglo institucional ni las leyes porque ha faltado el liderazgo político que lo encabece para conseguir lo esencial: la cooperación entre los poderes Ejecutivo y legislativo en torno a un proyecto aceptado de gobierno. ¿Tendrá tal alcance el Pacto por México?

El otro plano de la gobernabilidad es el de la realidad, terreno en el que se pone a prueba la capacidad efectiva de la autoridad para ejercer el poder “frente a frente” intereses que constantemente lo desafían.

En ese plano domina la lógica de la confrontación, no siempre conforme a derecho sino a la decisión de imponerse al adversario. Así fue como Carlos Salinas sacó a Carlos Jongitud de la jefatura del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación y se la entregó a Elba Esther Gordillo.

En ese plano de la realidad política, doce años de panismo dejaron vacíos de poder sobre los que avanzaron los llamados “poderes fácticos”. Lo mismo las televisoras que los bancos y la delincuencia organizada, se empoderaron ante el retiro y corrupción del Estado.

Esos poderes fácticos deben ser sometidos para poder asegurar la gobernabilidad, “modernizar” la economía y abatir la marginación social.

Ante el desafío de restaurar la gobernabilidad, la principal promesa del nuevo gobierno es pacificar al país; el capitulado del Pacto por México precisa que “el principal objetivo de la política de seguridad y justicia será recuperar la paz y la libertad disminuyendo la violencia, en específico se focalizarán los esfuerzos del

Estado mexicano para reducir los tres delitos que más lastiman a la población: asesinatos, secuestros y extorsiones”.

A mayor abundancia, el pacto se pronuncia por la gobernabilidad democrática, por una sociedad de derechos y libertades, por la transparencia, rendición de cuentas y combate a la corrupción.

Los desafíos del país en materia económica tienen que ver con que la mitad opera en la informalidad y en la otra mitad dominan monopolios en sectores estratégicos como las telecomunicaciones, las televisoras y consorcios extranjeros como los bancos. En este segundo segmento, además faltan o son inoperantes las normas y leyes que requiere el funcionamiento del libre mercado.

Entre las promesas de Peña Nieto y el Pacto, la oferta es acelerar el crecimiento con estabilidad macroeconómica, fomentar la competencia mercantil en todos los ámbitos, elevar el crédito en áreas estratégicas (habría que forzar a los bancos extranjeros que administran el ahorro nacional a hacerlo), aumentar la inversión en infraestructura, desarrollar una política exterior activa “que nos permita impulsar una mejor integración con América del Norte” y otras regiones del mundo, y una reforma hacendaria integral.

Extrañamente, la reforma hacendaria no figura entre las 13 decisiones presidenciales anunciadas el 1 de diciembre. Se omitió, nada menos, la base, no sólo financiera, para cumplir las políticas coincidentes del gobierno y el pacto entre el PAN, la corriente oficial del PRD y el PRI.

Toda estrategia fiscal consiste en la transferencia de recursos de unos sectores sociales a otros; puede ser progresiva o regresiva como es en nuestro caso. La reforma hacendaria es el instrumento del compromiso de combatir la marginación social; también lo es para solventar el crecimiento de la infraestructura.

Preocupa que Peña Nieto haya omitido el tema debido a las inevitables confrontaciones que suscitaría la revisión de privilegios fiscales, subsidios y cargas impositivas.

En la profundidad de la reforma hacendaria y su orientación se verá si el gobierno recién inaugurado es merecedor de confianza en la prosperidad incluyente del país.

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Datos Personales

Guillermo Knochenhauer es:

• Profesor de asignatura por oposición, Sociedad y Estado en México I y II, Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, UNAM.

• Licenciado en Sociología y Maestro en Historia.

• Analista en sociología rural.

•Colaborador semanal del diario El Financiero, sección Opinión como analista de asuntos políticos.

•Colaborador semanal del diario La Jornada Morelos, sección Opinión.

Libros

• Coautor del libro "México Hoy", coordinado por Enrique Florescano y Pablo González Casanova, Editorial Siglo XXI (1979)

• Coautor del libro "Por una Nueva Política Alimentaria", coordinado por Gustavo Esteva, (1984). Editorial Opción, S.C. (1984)

• Coautor del libro "El Impacto de la TV en Cinco Comunidades Vírgenes de México", UNAM UNICEF, México 1984, publicado a partir de la investigación sobre Publicidad Televisiva y Cultura Alimentaria, realizada por acuerdo interinstitucio¬nal para UNICEF.

• Coautor del libro "El Sector Social de la Economía, una Opción ante la Crisis, coordinado por Armando Labra y el Dr. Pablo González Casanova. Editorial Siglo XXI, México 1989.

• Autor del libro "Organizaciones Campesinas, Hablan Diez Dirigentes". El Día en Libros-IEPES, México, 1990.

• Coautor del libro "Nueva Estrategia de Desarrollo", Instituto de Investigaciones Económicas, UNAM, 2011.

• Autor de Educación, Productividad y Empleo, publicación mensual y compendio anual del Fondo Mexicano para la Educación y el Desarrollo, A.C. entre los años de 1996 a 2003.

• Es autor de una veintena de ensayos en revistas especializadas, como la Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales, de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, UNAM, la Revista del Colegio, del Colegio Nacional de Ciencias Políticas y Administración Pública y la Revista y la Revista Comercio Exterior, del Banco Nacional de Comercio Exterior. También ha publicado decenas de ensayos en las revistas Nexos y Este País.

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