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“Mexicanizar” la seguridad interior

Ante la oleada de reacciones nacionales e internacionales contrarias a la Ley de Seguridad Interior, el presidente Peña Nieto parecía haber detenido el proceso legislativo que ya había pasado por la aprobación de la cámara de Diputados y que el líder de los senadores priistas, Emilio Gamboa, daba por seguro que sus colegisladores la aprobarían esta semana.

Sería el peor estigma de los varios negativos del sexenio que llegara a promulgarse una ley que entre sus defectos destacan que viola ocho artículos constitucionales; que, como dijo Miguel Mancera, “pasa de la coordinación a la subordinación” de la soberanía de los estados; que va en contra de los derechos humanos más elementales y que la ambigüedad de algunos artículos le permitiría a las fuerzas armadas actuar sin control del Congreso ni del propio Presidente de la República.

El llamado de Peña al Senado para que “amplíe los espacios de acercamiento con las distintas organizaciones de la sociedad civil” y para “poder escuchar todas las voces” ocurrió el viernes pasado, al terminar el acto en el que le entregó el Premio Nacional de Derechos Humanos 2017 al activista Miguel Álvarez Gándara.

Gándara había dicho que, en vez de continuar la actual estrategia de seguridad, “lo que hace falta cambiar es esa lógica y estrategia”.
El primer paso para lograrlo son propuestas que hagan a un lado las líneas impuestas por el gobierno de Estados Unidos desde que Richard Nixon le declaró la guerra internacional a las drogas, hace 40 años.

Nixon fue el presidente que afrontó, a principios de los años 70, el hecho de que Estados Unidos estaba perdiendo competitividad en varios frentes económicos; el alimentario era uno de ellos para el cual se diseñó una estrategia comercial y financiera que convenciera a gobiernos de que era más “barato” importar sus cereales que producirlos. México era autosuficiente y ahora importamos la mitad del maíz y mucho más del trigo y arroz que consumimos.

Washington también vio peligrar la operación interna del negocio de drogas, a cargo de traficantes muy fragmentados, débiles y bien ubicados por la policía, ninguno con poder regional y menos nacional que represente un desafío serio para las autoridades.

Así funciona allá el trasiego de toneladas de cocaína y heroína, sin que haya muertes ni arrestos de grandes traficantes; lo importante es que el destino final de la droga -los consumidores- se convierte en inmensas cantidades de dólares que se quedan en los circuitos financieros próximos al mercado de adictos.

El periódico inglés The Guardian publicó hace algunos años un documentado reportaje en el que exponía que el mayor negocio de Wall Street no era la prestación de los servicios tradicionales de banca y crédito, sino el lavado del dinero que produce el narcotráfico en las calles del territorio estadounidense.

Para ese esquema de operación del narcotráfico, las estructuras de Pablo Escobar de los años 70 en Colombia y posteriores de México, formadas en torno a cárteles y capos poderosos, tenían que ser combatidas para evitar el riesgo de que trataran de establecer sus dominios en territorio estadounidense.

Los resultados en nuestro país de la declaración estadounidense de guerra al narcotráfico empeorarían con una ley de seguridad interior que legalizaría la estrategia en curso.

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Datos Personales

Guillermo Knochenhauer es:

• Profesor de asignatura por oposición, Sociedad y Estado en México I y II, Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, UNAM.

• Licenciado en Sociología y Maestro en Historia.

• Analista en sociología rural.

•Colaborador semanal del diario El Financiero, sección Opinión como analista de asuntos políticos.

•Colaborador semanal del diario La Jornada Morelos, sección Opinión.

Libros

• Coautor del libro "México Hoy", coordinado por Enrique Florescano y Pablo González Casanova, Editorial Siglo XXI (1979)

• Coautor del libro "Por una Nueva Política Alimentaria", coordinado por Gustavo Esteva, (1984). Editorial Opción, S.C. (1984)

• Coautor del libro "El Impacto de la TV en Cinco Comunidades Vírgenes de México", UNAM UNICEF, México 1984, publicado a partir de la investigación sobre Publicidad Televisiva y Cultura Alimentaria, realizada por acuerdo interinstitucio¬nal para UNICEF.

• Coautor del libro "El Sector Social de la Economía, una Opción ante la Crisis, coordinado por Armando Labra y el Dr. Pablo González Casanova. Editorial Siglo XXI, México 1989.

• Autor del libro "Organizaciones Campesinas, Hablan Diez Dirigentes". El Día en Libros-IEPES, México, 1990.

• Coautor del libro "Nueva Estrategia de Desarrollo", Instituto de Investigaciones Económicas, UNAM, 2011.

• Autor de Educación, Productividad y Empleo, publicación mensual y compendio anual del Fondo Mexicano para la Educación y el Desarrollo, A.C. entre los años de 1996 a 2003.

• Es autor de una veintena de ensayos en revistas especializadas, como la Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales, de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, UNAM, la Revista del Colegio, del Colegio Nacional de Ciencias Políticas y Administración Pública y la Revista y la Revista Comercio Exterior, del Banco Nacional de Comercio Exterior. También ha publicado decenas de ensayos en las revistas Nexos y Este País.

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