Get Adobe Flash player

Pretextos que da la guerra al narco

Guillermo Knochenhauer

 

Son múltiples los efectos que no previó el Presidente Calderón
cuando decidió lanzar al Ejército mexicano y a la Marina contra los cárteles de
la droga. En estos días se han destacado dos.

Uno es el pretexto que le ofrece a Estados Unidos para intervenir
cada vez más en nuestros asuntos internos, que ellos jamás tolerarían de
agentes extranjeros en los suyos.

El otro efecto deriva de la propensión de las fuerzas armadas
a imponerse al poder civil. Esa propensión la contiene el orden constitucional.
Hay dos proyectos para reformar ese orden en relación a la seguridad nacional,
uno de los cuales es francamente militarista.

Vamos por partes. El Presidente Barack Obama presentó el
lunes de esta semana una Estrategia para Combatir al Crimen Transnacional,  dirigida contra Los Zetas, la Camorra
(italiana), la Yakuza (japonesa) y el Círculo de los hermanos de Rusia.

Tal estrategia le
impone nuevas condiciones al gobierno de México consistentes, por lo pronto, en
un nuevo incremento de agentes federales estadounidenses operando en nuestro
país. Desde noviembre de 2006, el gobierno de Fox aceptó la presencia de 54
agentes de la DEA pero ya en el sexenio de Calderón, se autorizó la Oficina
Binacional de Inteligencia, que opera desde agosto del año pasado (Revista Proceso
1776). Ahí están decenas de agentes estadunidenses cuyo número preciso se
mantiene como secreto de seguridad nacional (estadounidense, por supuesto).

La Estrategia de Washington anunciada el lunes no simula que
está diseñada para respaldar a Calderón en su guerra contra el narcotráfico. Deja
claramente establecido que se requieren más agentes en México para resguardar y
garantizar la seguridad nacional de Estados Unidos.

En el pretexto de garantizar la seguridad nacional, Estados
Unidos ha encubierto su intervención imperialista en otras naciones. Ahora
argumenta, acerca de las organizaciones delictivas en México, que “hacen
la frontera de Estados Unidos más vulnerable, porque crean y mantienen pasillos
ilegales que pueden ser empleados por otros actores criminales secundarios u
organizaciones terroristas”.

Las fuerzas armadas de México se mantuvieron durante muchos
años ajenas a la Junta Panamericana y otros programas de entrenamiento del
Pentágono para toda América Latina. Ya no tienen esa distinción. Ignoro si
resienten con pena o no la presencia, en muchos sentidos dominante, de agentes
estadounidenses en acciones que deberían estar bajo el control exclusivo de
instituciones nacionales.

Lo que es claro es que las fuerzas armadas de México fueron
sacadas de los cuarteles para enfrentar a cárteles de la droga y que han venido
reclamando la reforma jurídica en materia de seguridad nacional que legalice cinco
años de acciones y amplíe sus atribuciones a futuro.

Sin eso,
sostienen personajes castrenses, “no es posible operar o restablecer el
orden interno en la república, el cual no debe confundirse con la seguridad
pública. La seguridad pública preserva al ciudadano y la seguridad nacional al
Estado y a las instituciones de la sociedad” (General brigadier de
justicia militar Jaime Juárez González, Reforma 25 de julio 2011).

El diputado federal por el Estado de México, Alfonso
Navarrete Prida, cercano a Enrique Peña Nieto, ha hecho suyo el proyecto de
reformas al paquete de leyes sobre seguridad nacional cuya autoría corresponde
al Estado Mayor del Ejército. Los diputados priistas pretenden la aprobación de
ese proyecto, que en varios aspectos subordina el orden civil al poder militar.

El Senado aprobó hace meses lo que hoy serían leyes
reformadas vigentes en materia de seguridad nacional, si al Ejército no le
hubieran parecido restrictivas y por eso, no las hubieran rechazado los
diputados. Lo que aprobaron los senadores refrenda la supremacía del poder
político sobre las Fuerzas Armadas y con esa restricción, que es fundamental de
nuestro sistema político, actualiza preceptos legales que norman el empleo del
Ejército y de la Armada contra el narcotráfico.

Es esperanzador que a los senadores del propio PRI les parezca
“inadmisible” y hasta “abominable” el proyecto de los diputados priistas, según
el diputado panista Javier Corral (El Universal 26/07/2011).

Uno de los temas sustantivos de la participación militar
contra la delincuencia organizada, lo resolvió la Suprema Corte de Justicia al
sentenciar, contra el fuero militar, que se cumpla el artículo 13
constitucional: “Cuando en un delito o falta del orden militar estuviese
complicado un paisano, conocerá del caso la autoridad civil que
corresponda”. Es público el desacuerdo castrense contra este fallo de la
Corte.

knochenhauer@prodigy.net.mx

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


*

Datos Personales

Guillermo Knochenhauer es:

• Profesor de asignatura por oposición, Sociedad y Estado en México I y II, Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, UNAM.

• Licenciado en Sociología y Maestro en Historia.

• Analista en sociología rural.

•Colaborador semanal del diario El Financiero, sección Opinión como analista de asuntos políticos.

•Colaborador semanal del diario La Jornada Morelos, sección Opinión.

Libros

• Coautor del libro "México Hoy", coordinado por Enrique Florescano y Pablo González Casanova, Editorial Siglo XXI (1979)

• Coautor del libro "Por una Nueva Política Alimentaria", coordinado por Gustavo Esteva, (1984). Editorial Opción, S.C. (1984)

• Coautor del libro "El Impacto de la TV en Cinco Comunidades Vírgenes de México", UNAM UNICEF, México 1984, publicado a partir de la investigación sobre Publicidad Televisiva y Cultura Alimentaria, realizada por acuerdo interinstitucio¬nal para UNICEF.

• Coautor del libro "El Sector Social de la Economía, una Opción ante la Crisis, coordinado por Armando Labra y el Dr. Pablo González Casanova. Editorial Siglo XXI, México 1989.

• Autor del libro "Organizaciones Campesinas, Hablan Diez Dirigentes". El Día en Libros-IEPES, México, 1990.

• Coautor del libro "Nueva Estrategia de Desarrollo", Instituto de Investigaciones Económicas, UNAM, 2011.

• Autor de Educación, Productividad y Empleo, publicación mensual y compendio anual del Fondo Mexicano para la Educación y el Desarrollo, A.C. entre los años de 1996 a 2003.

• Es autor de una veintena de ensayos en revistas especializadas, como la Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales, de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, UNAM, la Revista del Colegio, del Colegio Nacional de Ciencias Políticas y Administración Pública y la Revista y la Revista Comercio Exterior, del Banco Nacional de Comercio Exterior. También ha publicado decenas de ensayos en las revistas Nexos y Este País.

Archivo