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Se le percibe débil al gobierno

La percepción en política motiva conductas que inciden en la realidad y una que se difunde entre clases medias y sectores empresariales, es que el gobierno se ha debilitado.

Peña Nieto entró con un buen capital político y lo apostó al lanzamiento de las más diversas iniciativas de reformas, las cuales tardan en madurar. El problema es que tampoco se perciben avances en la construcción de certezas que permitan anticipar un mejor porvenir.

Al ciudadano le urge que se detenga el deterioro en la calidad de vida nacional. Un aspecto terrible de ese deterioro es la violencia, que ya no solo es de la delincuencia contra la sociedad, también es contra las instituciones, es intrafamiliar y hasta autodestructiva en drogadicción y suicidios.

Para actuar en lo importante y en lo urgente con éxito, Peña Nieto necesitaba la doble plataforma de una institucionalidad del Estado que fuera eficaz y una economía en crecimiento. Ninguna de las dos condiciones soporta percepciones positivas.

La eficacia del Estado supone un rumbo de acción compartido a largo plazo y respuestas a corto plazo. ¿Hacia dónde quiere avanzar el gobierno?

En los genes del PRI está el proteccionismo y control estatal revestido de nacionalismo económico, y un presidencialismo centralizador del mando político.

Ciertamente, el sistema político no ha sido capaz durante tres décadas, de remplazar el monopolio del poder presidencial con un nuevo arreglo institucional a favor del derecho, de las libertades democráticas y de la seguridad pública. Todo está “en transición” y poco se ha consolidado.

Las consecuencias se ven en cuarteaduras en el Estado de derecho y de su autoridad, que han colocado al sistema en la ingobernabilidad de extensos espacios, tanto territoriales como económicos dominados por poderes monopólicos y sociales en los que pululan gremios reacios a cualquier cambio, como la CNTE.

Son rasgos de un Estado en el que todo se vale, menos atenerse a certezas elementales.

En esas condiciones límite, se han promovido reformas desde el gobierno con las dirigencias de los partidos en el Pacto por México, que ni tienen la maduración ni se percibe la congruencia con que debieran  dar respuesta a reclamos sociales elementales: empleo, ingresos, la recuperación de la tranquilidad de vivir con seguridad en paz y algunas certezas que permitan anticipar un mejor porvenir.

De ahí una parte de las dudas sobre la capacidad del gobierno para dar resultados. Otra fuente de dudas a más largo plazo, es el propósito restaurador de viejas prácticas que demuestra el gobierno, como el presidencialismo y el centralismo que van en contra del equilibrio de poderes que requieren las libertades democráticas.

No es posible anticipar un mejor futuro nacional si lo que se intenta es restaurar la idea única del orden, como fue en el autoritarismo.

 

Todo sería más sencillo con una economía en crecimiento

La percepción sobre la marcha de la economía, es que el gobierno se equivocó al contraer el gasto público y en la estructuración de la reforma fiscal.

El hecho es que el PIB crecerá menos este año que en 2012. Para crecer, lo han repetido el propio gobierno de Barack Obama, el FMI y la OCDE, la economía de México necesita desarrollar un impulso propio en su mercado interno. Estados Unidos está en lo suyo, reindustrializándose para depender menos de importaciones.

En vez de hacer lo necesario para potenciar ese motor nacional, este 2013 se sub ejerció el gasto público en inversiones, lo que retrajo las de origen empresarial. Se anularon esos dos componentes clave del mercado interno.

Reanimar el crecimiento es siempre más difícil que mantener el impulso que viene de atrás. El 2012 terminó con 3.9 por ciento de crecimiento. Inexplicablemente, se dejó perder esa inercia por lo que la tasa del PIB estará entre un insignificante 0.9 y 1.4 por ciento, según pronóstico del Banco de México.

Las incertidumbres alcanzan al 2014. El Gobierno preparó el presupuesto de ese año sobre la expectativa de que la economía crecerá 3.9 por ciento, pero los especialistas en economía del sector privado y el FMI pronostican entre 3.4 y 3 por ciento respectivamente.

En esas condiciones, la reforma fiscal, aunque bien orientada en lo general, podría ser culpada de menores inversiones privadas. Hasta mediados del año próximo se verá si los dichos empresariales eran meras protestas altisonantes o tenían razón. Podría dárselas la falta de estímulos en el mercado interno.

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Datos Personales

Guillermo Knochenhauer es:

• Profesor de asignatura por oposición, Sociedad y Estado en México I y II, Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, UNAM.

• Licenciado en Sociología y Maestro en Historia.

• Analista en sociología rural.

•Colaborador semanal del diario El Financiero, sección Opinión como analista de asuntos políticos.

•Colaborador semanal del diario La Jornada Morelos, sección Opinión.

Libros

• Coautor del libro "México Hoy", coordinado por Enrique Florescano y Pablo González Casanova, Editorial Siglo XXI (1979)

• Coautor del libro "Por una Nueva Política Alimentaria", coordinado por Gustavo Esteva, (1984). Editorial Opción, S.C. (1984)

• Coautor del libro "El Impacto de la TV en Cinco Comunidades Vírgenes de México", UNAM UNICEF, México 1984, publicado a partir de la investigación sobre Publicidad Televisiva y Cultura Alimentaria, realizada por acuerdo interinstitucio¬nal para UNICEF.

• Coautor del libro "El Sector Social de la Economía, una Opción ante la Crisis, coordinado por Armando Labra y el Dr. Pablo González Casanova. Editorial Siglo XXI, México 1989.

• Autor del libro "Organizaciones Campesinas, Hablan Diez Dirigentes". El Día en Libros-IEPES, México, 1990.

• Coautor del libro "Nueva Estrategia de Desarrollo", Instituto de Investigaciones Económicas, UNAM, 2011.

• Autor de Educación, Productividad y Empleo, publicación mensual y compendio anual del Fondo Mexicano para la Educación y el Desarrollo, A.C. entre los años de 1996 a 2003.

• Es autor de una veintena de ensayos en revistas especializadas, como la Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales, de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, UNAM, la Revista del Colegio, del Colegio Nacional de Ciencias Políticas y Administración Pública y la Revista y la Revista Comercio Exterior, del Banco Nacional de Comercio Exterior. También ha publicado decenas de ensayos en las revistas Nexos y Este País.

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