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Transgénicos y libertad mercantil

No pretendo un alegato contra el mérito de la ciencia y la tecnología, sino contra la reducción absoluta de sus beneficios a intereses mercantiles; cuando la única consideración presente es la libertad económica particular, es posible que la aplicación práctica del conocimiento se vuelva contra la sociedad.

Es el caso de la llamada “Revolución Verde” de los años sesenta, cuyo costo ambiental la hace ahora insostenible. La nueva revolución agrícola basada en la biotecnología representa una amenaza aún mayor por la difusión de semillas transgénicas con criterios mercantilistas que se van imponiendo a otras consideraciones en México y en el mundo.

En México, particularmente vulnerable al cambio climático, estamos obligados a producir más alimentos con menos químicos y menos agua, con más biofertilizantes y controles biológicos de plagas para detener la degradación biofísica del suelo y adaptar, al mismo tiempo, las prácticas campesinas a los cambios en los patrones del clima.

En tales condiciones, la biotecnología tiene mucho que aportar para elevar rendimientos sin intensificar el uso de insumos químicos sino al contrario, sustituyendo la base de hidrocarburos por elementos vivos.

Los organismos genéticamente modificados, como las semillas de maíz transgénicas, son otro resultado de la biotecnología, pero también son una amenaza social, económica y ambiental.

Uno de sus riesgos, sin duda grave, fue tema de la polémica que Sergio Sarmiento enderezó contra Raúl Hernandez Garciadiego, ganador en 2010 del concurso Iniciativa México, de Televisa. Hernandez Garciadiego le pidió a la dirección de ese concurso en su edición 2011 que descalificara uno de los 25 proyectos finalistas, el llamado Maíces Mexicanos, debido a su promoción de maíces transgénicos con apoyos de Monsanto.

Sarmiento escribió que con las semillas transgénicas “Monsanto, el villano de Greenpeace y Hernández Garciadiego, señala que los campesinos deben tener la libertad de escoger las semillas que quieren utilizar” (Reforma 26/10/2011).

¿Libertad de escoger sus semillas? A menos que quiera creer en la posibilidad de evitar el viento y el vuelo de los pájaros, Sarmiento sabe de la falsedad del argumento de que puede evitarse la contaminación de siembras con genes de semillas transgénicas. También debió saber que esas semillas contienen el gen terminator que las esteriliza, igual que a los cultivos que llegue a contaminar, de manera que no se puedan obtener semillas de las cosechas para nuevas siembras y la empresa que las vende asegure su mercado imponiendo, por supuesto, su libertad económica a costa de la de todos los demás.

Pero además, la contaminación por transgénicos hace responsable al dueño de la tierra afectada, como le sucedió a una familia en Canadá que fue demandada por Monsanto por utilizar su semilla de canola, que le llegó con el viento.

Es una necedad negar el riesgo de contaminación y el peligro que representa de perder las 59 razas de maíz que hay en México, de las que obtiene sus semillas de siembra más del 70 por ciento de los agricultores y campesinos. Lo ha documentado, entre otros, la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad, Asociación Civil.

Esas 59 razas nativas de México son la mayor riqueza genética que hay en el planeta y están aquí porque nuestro país es el centro de origen del maíz. De perderse ese germoplasma, los campesinos se quedarían sin poder “escoger las semillas que quieren utilizar”: dependerían de la compra a Monsanto de semillas y del paquete de químicos para hacerlas germinar, aunque para ello necesitarían dinero que no tienen.

Los desafíos a los que se enfrenta la agricultura ante el cambio climático, con 12 millones de hectáreas que se pierden cada año en el planeta por degradación de los recursos naturales, no permite prescindir de ninguna técnica ni aplicar una sola en todo terreno, clima y organización social.

La biotecnología es un recurso valioso, siempre que se observe el principio de precaución del convenio de Cartagena y de la Ley de Desarrollo Rural. Según ese principio, mientras haya dudas razonables de riesgo, la autoridad debe actuar como si estuviera comprobado y el descargo de pruebas en contrario, es responsabilidad del promotor.

Si las autoridades se guiaran por ese principio, habrían seguido la recomendación oficial a México del Relator Especial de la Organización de las Naciones Unidas sobre el Derecho a la Alimentación, Olivier De Schutter, quien planteó “el regreso a la moratoria sobre las pruebas de campo y en el cultivo comercial de maíz transgénico con el fin de proteger la biodiversidad del maíz”.

knochenhauer@prodigy.net.mx

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Datos Personales

Guillermo Knochenhauer es:

• Profesor de asignatura por oposición, Sociedad y Estado en México I y II, Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, UNAM.

• Licenciado en Sociología y Maestro en Historia.

• Analista en sociología rural.

•Colaborador semanal del diario El Financiero, sección Opinión como analista de asuntos políticos.

•Colaborador semanal del diario La Jornada Morelos, sección Opinión.

Libros

• Coautor del libro "México Hoy", coordinado por Enrique Florescano y Pablo González Casanova, Editorial Siglo XXI (1979)

• Coautor del libro "Por una Nueva Política Alimentaria", coordinado por Gustavo Esteva, (1984). Editorial Opción, S.C. (1984)

• Coautor del libro "El Impacto de la TV en Cinco Comunidades Vírgenes de México", UNAM UNICEF, México 1984, publicado a partir de la investigación sobre Publicidad Televisiva y Cultura Alimentaria, realizada por acuerdo interinstitucio¬nal para UNICEF.

• Coautor del libro "El Sector Social de la Economía, una Opción ante la Crisis, coordinado por Armando Labra y el Dr. Pablo González Casanova. Editorial Siglo XXI, México 1989.

• Autor del libro "Organizaciones Campesinas, Hablan Diez Dirigentes". El Día en Libros-IEPES, México, 1990.

• Coautor del libro "Nueva Estrategia de Desarrollo", Instituto de Investigaciones Económicas, UNAM, 2011.

• Autor de Educación, Productividad y Empleo, publicación mensual y compendio anual del Fondo Mexicano para la Educación y el Desarrollo, A.C. entre los años de 1996 a 2003.

• Es autor de una veintena de ensayos en revistas especializadas, como la Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales, de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, UNAM, la Revista del Colegio, del Colegio Nacional de Ciencias Políticas y Administración Pública y la Revista y la Revista Comercio Exterior, del Banco Nacional de Comercio Exterior. También ha publicado decenas de ensayos en las revistas Nexos y Este País.

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