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Urgen soluciones

Guillermo Knochenhauer

 

El ánimo nacional está decaído. Aflige la falta de
soluciones a la combinación de violencia, empobrecimiento e incertidumbre que
vivimos los mexicanos; esa es, al menos, la causa principal que recogen las
encuestas.

La guerra declarada por el gobierno al narco atrae la mayor
atención pública y del gobierno, pero el diseño de las políticas públicas acordes
a un país deseado por todos, también es un desastre. Corregirlo no depende tanto
de factores ni menos de doctrinas externas, sino de algunas definiciones básicas
que deben ser propias.

Tenemos un Estado torpe en sus cuatro funciones básicas y un
gobierno muy inepto que no es el único responsable de todo: la procuración de
justicia es un embuste del poder judicial, que dejará de serlo cuando se
combata, en serio y en las más altas esferas del poder, la impunidad. Esa es la
llave maestra contra la inseguridad.

En el ensanchamiento de las libertades democráticas han
jugado muy mal su papel los partidos políticos de todo signo, la mayoría de los
gobernadores, el duopolio televisivo y buena parte de la radio y de la prensa,
por mencionar sólo algunos de los responsables. Cada quien ve por sus propios
intereses, fundamentalmente por la falta de un proyecto nacional que sirva de
referencia común a las tareas en las que cada uno gane lo que le corresponde.

En políticas de fomento al crecimiento económico y en las de
desarrollo social, que debían atemperar las desigualdades y la pobreza, el
Poder Ejecutivo federal y los estatales tienen una responsabilidad directa que
tiene que corregirse.

La estrategia equivocada ha puesto a México en la posición
154 de 183 países en cuanto al crecimiento de la economía, a pesar de la
extraordinaria entrada de capitales durante la última década debida a los altos
precios del petróleo y a la inversión extranjera.

También en desarrollo humano, México está estancado. La
posición del país en el índice de la ONU apenas se movió del lugar 54 al 53
entre 2002 y 2009. En cuanto al combate a la pobreza, la secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y
el Caribe (Cepal), Alicia Bárcena, informó que bajó durante el periodo
2006/2008 en Argentina, Brasil, Paraguay, República Dominicana y Uruguay, pero en
México subió de 31.7 a 34.8 por ciento de la población y la indigencia se elevó
de 8.7 a 11.2 por ciento (EL FINANCIERO 1 de diciembre 2010).

Parte de las explicaciones de esta parálisis del país es el
avance de la corrupción. Transparencia Internacional ubicó a México en el lugar
72 en 2010, un enorme retroceso desde el sitio 51 que ocupaba en el informe de
2001.  Otra parte es que la inseguridad, la
“transición” democrática de la que no se ocupan los partidos, el estancamiento
de la economía y de las condiciones generales de vida, reclaman soluciones que
dependen de definiciones de qué país queremos.

El más grande y profundo obstáculo de México es la
desigualdad. Tendríamos que aspirar a vivir en un país más justo. Esa debería
ser la ruta, pero los últimos gobiernos han seguido una “modernización” que
apuesta a la eficacia de los mercados abiertos y del libre comercio.

Los últimos gobiernos priistas y los dos que llevamos del
PAN le apostaron a las exportaciones de manufacturas a Estados Unidos como
motor del crecimiento y le abrieron nuestros mercados de par en par a todo el
mundo.

Está demostrado teórica y empíricamente que mercados
desregulados asignan con eficiencia los recursos de inversión, pero operan sobre
el falso supuesto de que todos los productores y consumidores concurrentes son
iguales; al abrirse los mercados, debió implementarse una agresiva política de
igualación de oportunidades mediante educación de calidad, salud, vivienda,
seguro de desempleo y retiro.

También es de sobra conocido que el crecimiento económico
generado por las exportaciones es sólo de algunos sectores y muy pocas
empresas, que no integran a la inmensa mayoría a sus negocios. No obstante, el
impulso al crecimiento de la economía han sido, desde hace décadas, las
exportaciones de manufactureras que dependen del vigor de la producción
industrial en Estados Unidos.

A pesar de la crisis de 2008 y de que nadie está seguro de
la recuperación de la economía estadounidense, la apuesta económica del
gobierno para este 2011 es suponer que las exportaciones mantendrán un paso más
o menos “normal”. El estancamiento de la economía y el continuo deterioro
de la calidad de vida en México, tienen que ver con esa dependencia económica y
mental. Los márgenes de decisión interna son más estrechos ahora, pero la
crisis le ha hecho advertir al propio gobierno de Barack Obama que cada país
tiene que desarrollarse conforme a sus fuerzas productivas y mercados propios.

Es un hecho que México tiene potencial productivo y
ocupacional desaprovechado, desde las localidades rurales hasta la integración
de cadenas de actividades de alcance nacional. Volver a ello es una de las
soluciones que le urgen al país.

knochenhauer@prodigy.net.mx

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Datos Personales

Guillermo Knochenhauer es:

• Profesor de asignatura por oposición, Sociedad y Estado en México I y II, Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, UNAM.

• Licenciado en Sociología y Maestro en Historia.

• Analista en sociología rural.

•Colaborador semanal del diario El Financiero, sección Opinión como analista de asuntos políticos.

•Colaborador semanal del diario La Jornada Morelos, sección Opinión.

Libros

• Coautor del libro "México Hoy", coordinado por Enrique Florescano y Pablo González Casanova, Editorial Siglo XXI (1979)

• Coautor del libro "Por una Nueva Política Alimentaria", coordinado por Gustavo Esteva, (1984). Editorial Opción, S.C. (1984)

• Coautor del libro "El Impacto de la TV en Cinco Comunidades Vírgenes de México", UNAM UNICEF, México 1984, publicado a partir de la investigación sobre Publicidad Televisiva y Cultura Alimentaria, realizada por acuerdo interinstitucio¬nal para UNICEF.

• Coautor del libro "El Sector Social de la Economía, una Opción ante la Crisis, coordinado por Armando Labra y el Dr. Pablo González Casanova. Editorial Siglo XXI, México 1989.

• Autor del libro "Organizaciones Campesinas, Hablan Diez Dirigentes". El Día en Libros-IEPES, México, 1990.

• Coautor del libro "Nueva Estrategia de Desarrollo", Instituto de Investigaciones Económicas, UNAM, 2011.

• Autor de Educación, Productividad y Empleo, publicación mensual y compendio anual del Fondo Mexicano para la Educación y el Desarrollo, A.C. entre los años de 1996 a 2003.

• Es autor de una veintena de ensayos en revistas especializadas, como la Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales, de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, UNAM, la Revista del Colegio, del Colegio Nacional de Ciencias Políticas y Administración Pública y la Revista y la Revista Comercio Exterior, del Banco Nacional de Comercio Exterior. También ha publicado decenas de ensayos en las revistas Nexos y Este País.

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